Las autoridades atribuyen la acción a una estructura del Estado Mayor Central y desplegaron un operativo para dar con los responsables.
La tranquilidad de la noche se rompió a punta de disparos en el corregimiento El Muro, zona rural de Calima-El Darién, donde un ataque armado contra la fuerza pública terminó en tragedia.
Según las autoridades, hombres armados atacaron el puesto de Policía del sector, generando momentos de tensión y pánico entre los habitantes, quienes reportaron intensos intercambios de disparos en las inmediaciones de la estación policial. La comunidad aseguró que el estruendo de las ráfagas se escuchó en varios puntos del corregimiento, provocando temor entre las familias de la zona.
Aunque en un comienzo circularon diferentes versiones en redes sociales sobre el número de víctimas, horas después el Departamento de Policía Valle confirmó el grave balance del hecho: dos uniformados del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) fueron asesinados mientras cumplían labores de protección y seguridad en el sector.
Además, otros dos policías resultaron heridos durante el ataque y fueron trasladados para recibir atención médica especializada.
A través de un comunicado oficial, la institución rechazó lo ocurrido y calificó el hecho como un “cobarde ataque terrorista” contra la fuerza pública.


De acuerdo con la información preliminar recopilada por los investigadores, los responsables serían integrantes del Grupo Armado Organizado Residual (GAO-r) Estado Mayor Central, específicamente de la estructura conocida como Columna Móvil Wilson González, señalada de mantener presencia criminal en esta zona del Valle del Cauca.
Las autoridades indicaron que este grupo sería responsable de varias acciones violentas registradas en el departamento, tanto contra la fuerza pública como contra la población civil.
Tras el atentado, la Policía activó de inmediato el denominado Plan Defensa. De manera conjunta con las Fuerzas Militares y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, se desplegó un amplio operativo en la región para ubicar a los responsables y llevarlos ante la justicia.
Mientras avanzan las investigaciones, el ambiente en Calima-El Darién sigue siendo de preocupación. Habitantes del sector expresaron su rechazo a los hechos y pidieron mayores garantías de seguridad para las comunidades rurales.
La Policía del Valle también envió un mensaje de solidaridad a las familias de los uniformados asesinados y aseguró que este crimen no quedará impune.
Por ahora, las autoridades continúan recopilando pruebas y testimonios para esclarecer completamente cómo ocurrió este nuevo ataque que golpea la seguridad del departamento y enluta a la institución policial.



