Lo mandan a juicio por matar a su expareja y a su bebé

Las pruebas forenses derrumbaron la versión que presentó el procesado.

Lo que en un principio parecía un trágico accidente de tránsito terminó convirtiéndose en uno de los casos más estremecedores que investiga la justicia colombiana. La Fiscalía General de la Nación llamó a juicio a Hugo Fernando Silva Soto, señalado de asesinar a su expareja, Karen Cecilia López Avendaño, y a su hijo de apenas 10 meses de nacido, para luego intentar ocultar el crimen simulando un choque contra un árbol.

Los hechos ocurrieron en Bogotá, cerca del Jardín Botánico. En ese lugar las autoridades encontraron un vehículo estrellado y, en su interior, a la mujer, al bebé y al hoy procesado, quien estaba inconsciente.

Durante las primeras horas, todo apuntaba a un accidente de tránsito. Sin embargo, las investigaciones, los dictámenes de Medicina Legal y las pruebas técnicas revelaron una historia completamente diferente.

El bebé habría muerto primero

Según la Fiscalía, la tragedia comenzó durante la tarde del 11 de diciembre, cuando Hugo Fernando quedó solo con el pequeño.

Los investigadores sostienen que, en ese lapso, el hombre habría sacudido violentamente al bebé, causándole un trauma cervical por aceleración y desaceleración, conocido como síndrome del niño zarandeado, lesiones que finalmente le provocaron la muerte.

Horas después, sobre las 10:30 de la noche, el hombre regresó a la vivienda de Karen cargando únicamente la silla y la pañalera del menor.

Cuando la abuela preguntó dónde estaba el niño, él respondió que estaba dormido en la casa de su padre.

Sin sospechar lo ocurrido, Karen decidió acompañarlo hasta ese supuesto lugar.

Fiscalía presentó la reconstrucción cronológica que desmontó el montaje de un accidente y responsabiliza al procesado.

El cuerpo del bebé ya iba en el carro

La investigación sostiene que el cuerpo sin vida del pequeño ya se encontraba dentro del automóvil cuando ambos iniciaron el recorrido.

Según el ente acusador, Hugo Fernando permitió que Karen condujera el vehículo, supuestamente para enseñarle a parquear, mientras él permanecía como copiloto.

Las autoridades señalaron que permanecieron más de dos horas en una vía poco transitada.

Fue allí donde, presuntamente, ocurrió el segundo crimen.

Un ataque por sorpresa

De acuerdo con el relato presentado por la Fiscalía durante la audiencia de acusación, el hombre aprovechó que Karen estaba desprevenida para atacarla con un arma blanca. La herida comprometió la arteria carótida y le causó la muerte.

Los investigadores consideran que el procesado tomó esa decisión para evitar enfrentar las consecuencias por la muerte del bebé.

El montaje

Después del doble homicidio, la Fiscalía asegura que Hugo Fernando intentó engañar a las autoridades.

Según las pruebas recopiladas, limpió varias partes del vehículo para eliminar rastros y luego estrelló el automóvil contra un árbol con el fin de hacer creer que las víctimas habían muerto durante el impacto.

Sin embargo, la escena no coincidía con las lesiones encontradas por los peritos.

Las pruebas lo contradicen

Los investigadores señalaron varios elementos que desmontaron la hipótesis del accidente.

Uno de ellos fue que Karen no tenía licencia de conducción y prácticamente no sabía manejar, aunque fue encontrada en el puesto del conductor.

Además, Medicina Legal concluyó que la lesión mortal en el cuello fue ocasionada por un arma cortopunzante y no por el choque.

En el caso del bebé, los especialistas establecieron que presentaba lesiones compatibles con el síndrome del niño zarandeado y que estas fueron causadas antes del supuesto accidente.

Irá a juicio

Con todas las pruebas recolectadas, la Fiscalía decidió llamar a juicio a Hugo Fernando Silva Soto por los delitos de feminicidio, homicidio agravado y alteración de elemento material probatorio.

Ahora será un juez quien determine su responsabilidad en un caso que ha causado conmoción por la forma en que, presuntamente, fueron asesinadas las dos víctimas y por el intento de ocultar el crimen simulando un accidente de tránsito.

La investigación continúa mientras la familia de Karen y del pequeño espera que el proceso judicial concluya con una condena ejemplar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *