
Hace 216 años, en medio de las luchas que marcaron el nacimiento de una Nación, comenzó a forjarse una institución que con el paso del tiempo se convertiría en parte fundamental de la historia de Colombia: el Ejército Nacional.
Desde aquellos días de independencia hasta nuestros tiempos, miles de hombres y mujeres han llevado el uniforme con la convicción de servir a la patria. Algunos regresaron a sus hogares; otros entregaron sus vidas y quedaron para siempre en la memoria de una Nación que no olvida el sacrificio de sus héroes.
Cada época ha traído nuevos desafíos y, con ellos, nuevos soldados. Hoy, en los campos, ciudades y territorios de Colombia, quienes portan este uniforme continúan escribiendo una historia que comenzó hace más de dos siglos, cumpliendo el juramento de proteger y servir a los colombianos.
Las notas del Himno Nacional evocan también ese pasado. Son un homenaje a quienes lucharon por la libertad, a quienes hicieron del servicio una forma de vida y a quienes permanecen en la memoria como ejemplo de valor, honor y sacrificio.
216 años después, la historia no termina. Se sigue escribiendo cada día en manos de los hombres y mujeres que hoy llevan sobre sus hombros el compromiso de defender a Colombia.
Honor y gloria a los soldados de Colombia, ayer, hoy y siempre.


