Historias de bienestar, deporte y turismo en el Valle del Cauca.
Hay días en los que lo único que hace falta es cambiar de escenario. Ponerse los tenis, lanzarse a una piscina, empacar una maleta, jugar un partido o simplemente sentarse a conversar con otros puede hacer una gran diferencia. Dedicar tiempo para el descanso y la recreación hace parte de una vida saludable; es esencial para vivir con tranquilidad, rendir en el trabajo y mantener la salud física y emocional.
Con esa convicción, Comfandi viene fortaleciendo su oferta e infraestructura de recreación en sus cinco centros recreativos, con inversiones que superan los $150.000 millones, en los próximos tres años, para promover el bienestar intergeneracional y empresarial de sus afiliados en el Valle del Cauca.
La apuesta busca ofrecer espacios y experiencias para todas las edades y formas de disfrutar: desde los niños que descubren un deporte hasta las personas mayores que encuentran en el ejercicio y el encuentro con amigos nuevas razones para salir de casa. “Buscamos que los trabajadores y sus familias tengan espacios adecuados para cuidarse, divertirse y conectarse con la naturaleza, brindándoles experiencias que conecten, inspiren y enriquezcan. La intención es transformar la recreación en espacios de tranquilidad, encuentro y armonía”, afirma Sandra Milena Navas, gerente de Recreación y Deportes de Comfandi.
Y eso lo saben bien los afiliados a Comfandi, quienes encuentran en sus espacios de recreación, deporte y turismo alternativas para disfrutar el tiempo libre y cuidar su bienestar.
- Recrearse, viajar, hacer ejercicio, o simplemente compartir con otros es una buena manera de salir de la rutina, de vivir mejor. Historias de vallecaucanos que encontraron en la recreación, el deporte y el turismo una forma de desconectarse y vivir con más bienestar.


Deporte que acompaña desde la infancia
Eli Marián Mena tiene seis años y, desde hace dos años y medio, cada sábado tiene una cita con el agua. En la Escuela de Natación de Comfandi ha aprendido a nadar y también a ganar confianza, hacer amigos y ser disciplinada.
Su mamá, Elizabeth Perilla, cuenta que las clases han tenido un impacto que va más allá de la piscina. El compromiso deportivo ha motivado a la niña a ser más juiciosa con sus tareas para no faltar a sus clases de natación.
“Para nosotros como familia es muy importante que ella pueda asistir a estos espacios, ya que le permite desarrollar sus habilidades físicas, motoras y personales”.
Además, Eli Marián ya comparte lo que aprende. En las piscinas de Comfandi les enseña a otros niños a nadar y los ayuda a perderle el miedo al agua.
Como ella, otros niños y jóvenes encuentran en las escuelas deportivas de Comfandi de fútbol, tenis, taekwondo y natación, espacios de calidad y precios accesibles para aprender, compartir y desarrollar, desde temprana edad, hábitos saludables, dis
ciplina y habilidades para crecer y relacionarse con otros.
Una maleta para salir de la rutina
Para Marcela Yela, mamá de Sharon, de 12 años, y Brainer, de 16, viajar se convirtió en una forma de romper con la rutina.
Después de la pandemia decidió volver a salir con sus hijos y encontró en las excursiones de Comfandi una alternativa para hacerlo sin tener que encargarse de toda la logística. El primer destino fue Santa Rosa de Cabal; después llegaron otros viajes llenos de recuerdos familiares.
Para Marcela, viajar con la Caja de Compensación es muy cómodo. “Viajar con Comfandi para mí es la mejor opción, ya que ellos se encargan de hacer todo el proceso de logística”.
Salento, el Valle del Cocora, los termales de Santa Rosa y San Vicente, el Parque del Café, Bioparque Ukumarí, Filandia, San Cipriano y las playas de Magüipi y Piangüita, además del Centro Recreativo Comfandi El Lago en Calima, hacen parte de las opciones para cambiar de paisaje. Son pasadías y destinos que ofrece Comfandi para desconectarse de la rutina, vivir nuevas aventuras, conectarse con otras culturas y reconectarse con el territorio.
“Pensamos en todos los gustos y en cada etapa de la vida, transformando la recreación en espacios de tranquilidad, donde cada persona encuentre ese lugar donde pueda sentirse bien, disfrutar, descansar y compartir, donde viva la armonía”.
Sandra Milena Navas
Gerente de Recreación y Deportes de Comfandi.


La recreación no tiene edad
Dagoberto Vargas Betancur tiene 75 años y lleva una década participando en el programa de Bienestar Activo de Comfandi, que reúne a personas mayores y pensionados alrededor del ejercicio, las actividades culturales y los encuentros sociales, porque el cuidado de la salud se mantiene a lo largo de la vida.
Tres días a la semana -martes, miércoles y viernes- Dagoberto dedica una hora a este espacio. Asegura que el cambio en su bienestar ha sido notable: “Mi salud ha mejorado en un 90%, tanto mi parte física como mi parte emotiva, porque el venir aquí hace parte de mi vida cotidiana”.
Pero para él no se trata solamente de hacer ejercicio guiado por profesionales. Lo que más valora es tener la oportunidad de conversar, compartir vivencias con personas de diferentes edades y salir de la rutina de la casa. Por eso, anima a otros a dejar a un lado el sedentarismo.
“La invitación que yo le hago a todas las personas mayores que no nos quedemos en casa (…) venir aquí una hora en el día nos va a ayudar inmensamente a nosotros”.
Espacios para todos los gustos
Así como cambian los gustos y las preferencias de las personas y las familias; también cambia la manera de recrearse y Comfandi se adapta a las nuevas necesidades y expectativas de sus afiliados en materia de recreación. A las actividades recreativas de Comfandi que ya hacen parte de la vida de muchas familias vallecaucanas se suman nuevas experiencias para jugar, compartir y pasarla bien. En los centros recreativos hay espacios como una sala lego en Pance, una pista acuática en el Lago Calima, las canchas de pádel en Campus E Arroyohondo y una arena gamer en Campus E Centro.
A veces, para sentirse mejor, no hace falta hacer grandes cambios. Solo darse permiso para disfrutar. La recreación, el deporte y el turismo son mucho más que una oferta para ocupar el tiempo libre. También hacen parte de una vida saludable. Son actividades en las que se vive la armonía.



