Fabio Obando González, de 62 años, fue asesinado en un ataque sicarial ocurrido en el barrio Bella Suiza, en el oeste de Cali.
Un pasado ligado al narcotráfico salió a relucir tras el asesinato de un hombre que fue acribillado cuando se movilizaba en un taxi por el oeste de Cali. El crimen, ocurrido en la tarde del jueves 29 de octubre, en el barrio Bella Suiza, dejó al descubierto la identidad de una víctima que, según reportes de inteligencia, habría tenido un importante papel dentro de una organización criminal que operó al servicio del cartel del Norte del Valle.
Se trata de Fabio Obando González, de 62 años, quien, de acuerdo con la información conocida sobre su historial, fue señalado como el máximo jefe de la banda ‘Los Culimochos’ a finales de la década de los 90.
El ataque ocurrió cuando el taxi en el que viajaba como pasajero transitaba por la Carrera 56 con Calle 7 Oeste. En ese momento, hombres armados que se movilizaban en una motocicleta interceptaron el vehículo y dispararon contra el ocupante.
La balacera acabó con la vida de Obando González en el lugar de los hechos. El conductor del taxi también resultó herido y tuvo que ser atendido tras el atentado.
Horas después del homicidio, las autoridades confirmaron la identidad de la víctima y comenzaron a conocerse detalles de su pasado. Fuentes de inteligencia señalaron, de manera extraoficial, que el hombre tenía antecedentes relacionados con actividades criminales.


De las costas del Pacífico al narcotráfico internacional
Pero ¿quién era Fabio Obando González y por qué su nombre aparece relacionado con una de las estructuras criminales que operaron al servicio del cartel del Norte del Valle?
Según los reportes sobre esta organización, ‘Los Culimochos’ surgieron de redes familiares de narcotraficantes que comenzaron a tomar fuerza en la década de los 80. Sus integrantes tenían vínculos con familias de pescadores provenientes de los municipios de El Charco e Iscuandé, en Nariño.
El conocimiento de las aguas del Pacífico, las habilidades para navegar y la experiencia en la construcción de embarcaciones artesanales terminaron convirtiéndose en herramientas aprovechadas por las redes del narcotráfico para sacar cocaína del país.
Con el paso de los años, estas redes familiares fortalecieron su capacidad logística y se convirtieron en actores importantes del transporte marítimo de estupefacientes hacia Centroamérica, México y Estados Unidos.
Las investigaciones señalan que durante las décadas de los 90 y los 2000 transportaron cargamentos de droga para narcotraficantes como Joaquín Rayo Montaño y, posteriormente, para Wílber Varela, conocido con el alias de ‘Jabón’.
Lanchas rápidas y hasta semisumergibles
Entre 2003 y 2004, la organización se habría instalado en el puerto de Buenaventura, donde fortaleció su operación logística y especializó sus rutas para movilizar cargamentos de cocaína.
Para ello utilizaban lanchas rápidas y semisumergibles, embarcaciones que les permitían transportar grandes cantidades de droga por las rutas marítimas del Pacífico.
Uno de los episodios relacionados con esta estructura ocurrió en 2008, cuando fue encontrado en las costas de Oaxaca, México, un semisumergible que transportaba 5,8 toneladas de cocaína. A ‘Los Culimochos’ se les atribuyó el envío de varios cargamentos de droga a través de territorio mexicano con destino a Estados Unidos.
Finalmente, entre 2012 y 2013 se anunció la desarticulación de esta organización criminal.


Un crimen que ahora está bajo investigación
El asesinato de Fabio Obando González vuelve a poner la lupa sobre los ataques sicariales que se presentan en Cali y, particularmente, sobre los antecedentes de quienes terminan siendo víctimas de este tipo de hechos.
Por ahora, las circunstancias que rodearon el atentado en Bella Suiza, la identidad de los responsables y los posibles móviles del homicidio deberán ser establecidos por las autoridades.


