La Policía desarticuló a ‘Los Guías’, una estructura delincuencial señalada de atraer visitantes nacionales y extranjeros con supuestos recorridos turísticos para luego retenerlos, amenazarlos y obligarlos a entregar su dinero.
Lo que parecía una invitación para conocer los encantos de Cali terminaba convertido en una verdadera pesadilla para algunos turistas. Una estructura delincuencial conocida como ‘Los Guías’ habría aprovechado el interés de los visitantes por recorrer la capital vallecaucana para engañarlos, llevarlos a lugares previamente seleccionados, privarlos de la libertad y despojarlos de sus pertenencias y dinero.
La Policía logró desarticular esta organización, señalada de utilizar falsos planes turísticos como fachada para cometer secuestros y hurtos. De acuerdo con las investigaciones, sus integrantes buscaban principalmente a personas que recorrían el Bulevar del Río, uno de los puntos más visitados de la ciudad y donde diariamente se encuentran turistas nacionales y extranjeros.
Allí comenzaba el engaño. Los presuntos delincuentes se acercaban a los visitantes, entablaban conversación y les ofrecían recorridos para conocer diferentes atractivos de Cali. La propuesta parecía una oportunidad para disfrutar de la ciudad, pero detrás de esas invitaciones se escondía una modalidad criminal que tenía como objetivo quitarles su tranquilidad y quedarse con sus recursos económicos.
Una vez conseguían ganarse la confianza de las víctimas, los llevaban hasta viviendas alquiladas que, según las autoridades, eran utilizadas para mantenerlas retenidas.


Hasta 48 horas bajo amenazas
La situación se tornaba mucho más grave cuando los turistas llegaban a esos inmuebles. Según el material recopilado durante la investigación, las víctimas podían permanecer privadas de la libertad durante periodos de entre 24 y 48 horas.
Durante ese tiempo, los integrantes de ‘Los Guías’ presuntamente recurrían a amenazas y agresiones para obligar a las personas a entregar sus pertenencias y acceder a sus recursos financieros.
La modalidad no se limitaba al robo de celulares, documentos u objetos de valor. Los investigadores establecieron que los presuntos integrantes de la organización también obligaban a los turistas a realizar transferencias bancarias desde sus propios teléfonos móviles.
De esta manera, los delincuentes conseguían acceder directamente al dinero de sus víctimas, quienes se encontraban en una situación de vulnerabilidad al estar lejos de sus hogares y sin libertad para pedir ayuda.
Pero hay otros elementos que hacen aún más delicado el caso. Según la información entregada por las autoridades, dentro de las prácticas utilizadas por esta estructura criminal estarían el uso de armas de fuego y sustancias sedantes para intimidar y someter a las personas retenidas.
Estos elementos habrían facilitado el control sobre los turistas durante los periodos en los que permanecían encerrados, mientras los presuntos responsables buscaban obtener la mayor cantidad de dinero posible.


Nueve turistas habrían caído en la trampa
Las investigaciones permitieron establecer que esta modalidad habría afectado a nueve personas entre los años 2024 y 2026. De ese grupo, ocho eran extranjeros y uno era turista nacional.
La cifra prende las alarmas sobre una práctica que habría utilizado la imagen de Cali como destino turístico para convertir a los visitantes en blanco de una actividad delictiva.
El hecho de que la mayoría de las víctimas fueran extranjeras también evidencia el impacto que este tipo de engaños puede tener sobre quienes llegan a la ciudad sin conocer suficientemente sus sectores, dinámicas y servicios turísticos.
De acuerdo con el balance presentado por las autoridades, el dinero hurtado durante estos hechos superaría los 100 millones de pesos, una cifra que refleja el alcance económico que habría tenido la organización.
Una alerta para quienes visitan la ciudad
La desarticulación de ‘Los Guías’ representa un resultado dentro de las acciones de las autoridades para combatir los delitos que afectan a los visitantes y la seguridad en Cali.
El caso también deja una advertencia para turistas y residentes: aceptar recorridos ofrecidos por desconocidos, sin verificar quién presta el servicio ni las condiciones de la actividad, puede representar un riesgo.
Por eso, es importante acudir a operadores turísticos identificados, verificar la información de los servicios y evitar trasladarse con personas desconocidas hacia viviendas o sitios privados sin referencias claras.
Mientras avanzan las actuaciones judiciales, las autoridades deberán establecer las responsabilidades de los integrantes de esta estructura y esclarecer cada uno de los hechos denunciados.
Lo cierto es que, para las víctimas, lo que comenzó como una oportunidad de conocer Cali habría terminado en horas de angustia, amenazas y pérdidas económicas. Una modalidad que, según la investigación, convirtió la hospitalidad y el turismo en una fachada para delinquir.


