El devastador terremoto ya deja al menos 164 muertos y cerca de 1.000 heridos.
Venezuela vive horas de angustia tras los dos poderosos terremotos que sacudieron al país en la tarde del miércoles 24 de junio y que, hasta el momento, dejan un saldo preliminar de 164 personas fallecidas y cerca de 1.000 heridas.
La emergencia ha mantenido en máxima alerta a los organismos de socorro, mientras miles de familias intentan recuperarse del impacto de una tragedia que ocurrió en cuestión de segundos y que sorprendió a toda la región.
Según reportaron organismos internacionales, el primer movimiento telúrico se registró hacia las 6:05 de la tarde con una magnitud de 7,2. Sin embargo, cuando la población apenas intentaba reaccionar, un segundo terremoto aún más fuerte, de magnitud 7,5, sacudió nuevamente el territorio apenas 39 segundos después.
La cercanía entre ambos eventos llamó la atención de expertos y científicos de todo el mundo, quienes explicaron que no se trató de una réplica tradicional sino de un fenómeno conocido como ‘doblete sísmico’.


De acuerdo con especialistas en sismología, este fenómeno ocurre cuando la ruptura de una falla geológica desencadena casi de inmediato la fractura de otro segmento cercano o de una falla relacionada, provocando dos terremotos de gran magnitud en un intervalo extremadamente corto.
La sismóloga Lucía Lozano, de la Red Sísmica Nacional de España, explicó que, normalmente, después de un gran terremoto se presentan réplicas de menor intensidad. Sin embargo, en un doblete sísmico ocurren dos movimientos muy fuertes y de magnitudes similares, lo que evidencia una compleja interacción entre estructuras geológicas subterráneas.
Por esa razón, muchas personas aseguraron haber sentido un solo temblor prolongado y extremadamente intenso. Los expertos explican que las ondas sísmicas de ambos eventos pueden superponerse, dificultando distinguir dónde termina un terremoto y dónde comienza el otro.
Además, señalaron que terremotos de esta magnitud no afectan únicamente el punto donde se origina la ruptura. Por el contrario, pueden comprometer extensas áreas geológicas que alcanzan hasta 150 kilómetros de longitud y varias decenas de kilómetros de ancho, aumentando considerablemente el nivel de destrucción.
Aunque se trata de un fenómeno poco frecuente, no es la primera vez que ocurre. Los especialistas recordaron que Venezuela ya había registrado un episodio similar en septiembre de 2025, cuando dos sismos de magnitudes 6,2 y 6,3 ocurrieron en un corto lapso de tiempo. También existen antecedentes en otros países, como Pakistán, donde en 1997 se registraron terremotos consecutivos de magnitudes 7,0 y 6,8.


Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, las autoridades venezolanas han confirmado al menos 30 réplicas posteriores al evento principal. Los expertos advierten que estos movimientos podrían continuar durante días, semanas o incluso meses, aunque su frecuencia e intensidad deberían disminuir progresivamente.
La preocupación sigue creciendo debido a las proyecciones preliminares realizadas por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). A través de modelos automáticos de estimación, el organismo indicó que el número final de víctimas podría aumentar significativamente conforme avanzan las labores de remoción de escombros y evaluación de daños.
Las estimaciones señalan que existe una probabilidad importante de que el balance final supere ampliamente las cifras actuales, especialmente en las zonas donde aún no se ha podido establecer comunicación con las autoridades.
Por ahora, Venezuela enfrenta una de las tragedias naturales más graves de los últimos años, mientras cientos de rescatistas trabajan contra el tiempo para encontrar sobrevivientes entre los escombros y brindar ayuda a las comunidades afectadas.
La emergencia continúa y el país permanece atento a la evolución de las réplicas, mientras intenta levantarse después de un fenómeno tan devastador como inusual: dos terremotos gigantescos separados por apenas 39 segundos.


