Se apagó el campeón que puso a Colombia en lo más alto

El histórico atleta vallecaucano le entregó al país su primer oro en unos Juegos Panamericanos y se convirtió en símbolo del atletismo nacional.

El deporte colombiano está de luto. Este jueves 7 de mayo falleció en Cali Jaime Aparicio Rodewaldt, el atleta vallecaucano que hizo historia al convertirse en el primer colombiano en ganar una medalla de oro en unos Juegos Panamericanos.

La noticia cayó como un baldado de agua fría entre deportistas, dirigentes y amantes del atletismo. Aparicio murió a los 96 años en la clínica Valle del Lili, dejando un legado gigante para el deporte nacional y especialmente para Cali, ciudad que lo vio nacer y convertirse en leyenda.

Don Jaime no fue cualquier atleta. Fue un pionero, de esos que abrieron camino cuando en Colombia casi nadie soñaba con triunfar a nivel internacional. En los años 50 se convirtió en uno de los mejores corredores de los 400 metros con vallas en América Latina y puso la bandera tricolor a sonar en escenarios donde antes parecía imposible llegar.

Su momento más recordado ocurrió en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires en 1951, donde ganó la medalla de oro en los 400 metros con vallas, convirtiéndose en el primer colombiano en lograr semejante hazaña en esas justas deportivas.

Pero la historia no arrancó ahí. Desde joven empezó a mostrar su talento y en los Juegos Bolivarianos de 1947 ya había conseguido oro en los 400 metros con vallas y plata en los 400 planos. Después representó al país en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 y más adelante en Melbourne 1956.

Durante toda la década de los 50 dominó varias competencias suramericanas y centroamericanas. Ganó medallas de oro, plata y dejó el nombre de Colombia en alto en países como Brasil, México, Argentina y Chile.

Fue el primer colombiano en ganar en el exterior, en días en los que el deporte era considerado “vagancia”. | Foto: José Luis Guzmán – Redes sociales.

Muchos lo recuerdan como un hombre disciplinado, elegante y orgulloso de representar a Cali. Su nombre quedó grabado en la historia del atletismo nacional como uno de los grandes referentes del deporte colombiano.

Tras conocerse la noticia, diferentes sectores enviaron mensajes de condolencia. La Secretaría del Deporte de Cali lamentó su muerte y destacó el enorme legado que deja para las nuevas generaciones.

“Paz en su tumba y fortaleza para su familia”, expresaron desde la entidad.

Hoy Cali despide a uno de sus hijos más ilustres, un campeón que corrió por Colombia cuando casi nadie creía posible llegar tan lejos.

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