En Cali, la gasolina ya supera los $16.300 y el diésel sigue al alza. Golpe directo al bolsillo.
Desde el lunes 4 de mayo, los caleños amanecieron pagando más por tanquear. El Gobierno Nacional metió nuevo aumento y ahora tanto la gasolina como el diésel subieron, golpeando directo el bolsillo de conductores, transportadores y hasta el pasajero de a pie.
En Cali, el galón de gasolina quedó rondando los $16.300, mientras que el diésel se ubicó en $11.724. Un incremento que no pasó desapercibido y que ya se siente en las calles, donde muchos dicen: “cada vez rinde menos la plata”.
El ajuste fue de $400 para la gasolina y $200 para el diésel, según explicó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien aseguró que la subida responde a la situación internacional, especialmente por tensiones en Medio Oriente que han disparado los precios del petróleo.
“Esto no es capricho, es la realidad del mercado”, vino a decir el funcionario, dejando claro que el país no puede seguir subsidiando combustibles cuando afuera todo está por las nubes.


Y es que la cosa no es solo aquí. En ciudades como Bogotá la gasolina ya está en $16.291, Medellín en $16.211 y Villavicencio supera los $16.390. El diésel también va para arriba en todo el país, lo que prende las alarmas en el transporte de carga y público.
En la calle, el comentario es uno solo: todo va a subir, porque si sube el combustible, sube el pasaje, los alimentos y hasta el domicilio.
El Gobierno dice que seguirá revisando los precios según cómo se mueva el panorama internacional. Pero mientras tanto, al ciudadano le toca apretarse el cinturón.


