Serán dos jornadas para garantizar la continuidad del aprendizaje de los estudiantes.
Después de meses de dificultades por cuenta de los daños que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto en Cali, los estudiantes del Instituto para Niños Ciegos y Sordos (INCS) podrán regresar a las aulas de manera presencial.
La institución anunció que el próximo martes 3 de noviembre de 2026 retomará las actividades académicas en una sede alterna ubicada en el Instituto de Terapia Especial de los Sentidos, del Club de Leones, en la calle 3 # 26-51, barrio San Fernando.
Esta noticia representa un paso importante para recuperar la normalidad educativa de los pequeños, cuya sede del Centro de Rehabilitación y Educación, en el sur de Cali, sufrió graves afectaciones en su infraestructura debido al fuerte movimiento telúrico.
El regreso será posible gracias al apoyo de los directivos del Club de Leones, quienes facilitaron sus instalaciones para que los niños puedan continuar con sus procesos de formación y rehabilitación sin que las dificultades ocasionadas por la emergencia sigan afectando su aprendizaje.
“Nuestra gratitud inmensa a los directivos del Club de Leones por permitirnos reanudar la labor educativa de manera presencial, y no afectar el aprendizaje de los niños”, manifestó Pedro Pablo Perea Mafla, director del Instituto para Niños Ciegos y Sordos.


Dos jornadas para atender a los estudiantes
Para organizar las actividades y aprovechar los espacios disponibles, el Instituto estableció dos jornadas académicas. La primera será en la mañana, de 8:00 a. m. a 12:00 del mediodía, cuando asistirán cinco grupos: Aula ConSentidos, Caminantes y Maternal A, Caminantes B, Maternal B y Jardín B.
Por su parte, la jornada de la tarde se desarrollará entre la 1:00 p. m. y las 5:00 p. m. En este horario estarán los estudiantes de Prejardín A y B, Jardín A, Transición A y B, Primaria A y B, Aula Explora y Aula Taller.
De acuerdo con la dirección del Instituto, la escogencia de esta sede fue resultado de un trabajo conjunto y de una evaluación de diferentes alternativas, con el propósito de encontrar un espacio que cumpliera con las condiciones necesarias para el bienestar y la seguridad de los menores, sin alejarse del sector donde tradicionalmente funciona la institución.
“Este es el resultado de un trabajo articulado, entre todos los actores, y de un análisis juicioso de opciones, buscando propiciar un sitio adecuado para el bienestar y seguridad de los niños; sin apartarnos del sector donde está el Instituto”, agregó Perea Mafla.
También avanzan en la recuperación de los servicios de salud
Pero el regreso a las aulas no es el único avance que tiene el Instituto. La entidad también continúa trabajando para recuperar progresivamente sus servicios de salud, afectados por las consecuencias del terremoto.
Actualmente, cuenta con 25 servicios en operación en las áreas que no sufrieron daños y que recibieron autorización de la Brigada de Seguridad. Esto ha permitido ampliar nuevamente la atención a los usuarios y ofrecer soluciones a sus necesidades de salud.
Entre los servicios disponibles están oftalmología, optometría, otorrinolaringología, audiología, audio-prótesis, terapias de lenguaje, baja visión y vestibular, además de programas especializados como el de implante coclear.
También funcionan procedimientos y ayudas diagnósticas como campo visual, tomografía de coherencia óptica (OCT), topografía corneal, biometría, paquimetría, ecografía ocular, angiografía, ortóptica y nasolaringoscopia, entre otros.
La institución continúa evaluando alternativas para habilitar una sede adicional que permita ampliar la cobertura de atención y fortalecer su sostenibilidad.
Este proceso de recuperación cuenta con el respaldo de la Fundación Vida Raquel Gilinski, la Fundación Colombia Luz y Sonrisa y la Fundación Solidaridad por Colombia.
Así, mientras avanzan los trabajos para recuperar su infraestructura y fortalecer sus servicios, el Instituto da un paso fundamental para que sus estudiantes vuelvan a compartir en las aulas, continúen aprendiendo y mantengan sus procesos educativos. Una noticia que devuelve tranquilidad y esperanza a muchas familias caleñas.

