El ELN inició un paro armado de 72 horas que ya deja un muerto en Norte de Santander, cierres de carreteras y presencia de artefactos sospechosos en distintas regiones. Autoridades refuerzan operativos y piden extremar precauciones.
Un paro armado que altera la movilidad y la seguridad
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) puso en marcha un paro armado de 72 horas, una acción que ha impactado la movilidad, la seguridad y la tranquilidad de comunidades en distintas regiones del país. La convocatoria incluye amenazas contra el transporte, el comercio y la circulación de civiles, lo que ha obligado a activar alertas en varias zonas.
Un muerto y enfrentamientos con la fuerza pública
En las primeras horas del paro armado se confirmó la muerte de una persona durante enfrentamientos entre presuntos integrantes del grupo armado y la fuerza pública. Las autoridades adelantan operativos para recuperar el control territorial y evitar nuevas acciones violentas.
Cierres viales y presencia de artefactos sospechosos
Uno de los efectos más visibles del paro ha sido el cierre de importantes vías nacionales y departamentales, especialmente por la presencia de cilindros y paquetes sospechosos abandonados en carreteras estratégicas. Por razones de seguridad, el tránsito ha sido suspendido mientras equipos especializados verifican si se trata de explosivos.
Respuesta del Gobierno y llamado a la ciudadanía
Desde el Gobierno se rechazó de manera contundente el paro armado y se ordenó reforzar la presencia militar y policial en las zonas afectadas. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para:
- Evitar desplazamientos innecesarios.
- Seguir las recomendaciones de seguridad.
- Reportar cualquier objeto o actividad sospechosa.
Regiones en alerta
Además de los departamentos históricamente afectados por la presencia del ELN, otras zonas del país se mantienen en alerta preventiva, con patrullajes, controles y acompañamiento a comunidades vulnerables, ante la posibilidad de nuevas acciones durante el tiempo que dure el paro.
Un hecho que revive la preocupación por la seguridad
Este nuevo paro armado vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de la seguridad en algunas regiones, el impacto directo del conflicto armado sobre la población civil y los desafíos que enfrenta el Estado para garantizar libre movilidad y tranquilidad, especialmente en temporada de fin de año.



