¡La Milagrosa quedó golpeada! El templo sigue cerrado tras el terremoto

Mientras avanzan los estudios técnicos, las eucaristías se transmiten por internet.

La fuerte sacudida del pasado 10 de agosto también dejó su huella en uno de los templos más queridos y visitados por los caleños: la Capilla de La Milagrosa. El complejo religioso permanece cerrado al público mientras especialistas determinan la magnitud de los daños y las obras que serán necesarias para recuperar la estructura.

Las afectaciones no se concentran en un solo punto. De acuerdo con Sor Yuri Maura Trejos, de la Congregación de las Hijas de la Caridad y ecónoma provincial de la capilla, diferentes espacios del complejo resultaron comprometidos.

“La torre, la capilla, dormitorios, el salón del seminario interprovincial. La mitad de la casa está afectada”, explicó la religiosa.

Entre los daños identificados están caída de techos y muros, fracturas en columnas y vigas y afectaciones en elementos de mampostería.

Por esta razón, las autoridades recomendaron restringir el ingreso hasta contar con una evaluación completa de las condiciones de la edificación.

Partes del techo del convento se vinieron abajo producto del sismo de 7.4. | Foto: El País

La torre preocupa

Uno de los puntos que genera mayor preocupación es precisamente la torre de la capilla. Según explicó Sor Yuri Maura, durante las primeras revisiones se advirtió sobre el riesgo de que esta estructura pueda caer hacia alguno de sus lados o incluso hacia el frente.

Por eso, la recomendación fue no permanecer en la entrada del complejo ni acercarse a las zonas que puedan representar un riesgo.

En la puerta del templo fue instalado un aviso para informar a los feligreses que, debido a las afectaciones ocasionadas por el terremoto, el acceso se encuentra restringido.

La Alcaldía de Cali realizó un recorrido por las instalaciones después del sismo y posteriormente también hubo una visita de especialistas de Patrimonio. La instrucción entregada fue mantener el cierre preventivo mientras se adelantan estudios más detallados.

“Hay que hacer evaluaciones a la estructura para ver cuáles son los pasos a seguir”, señaló la religiosa.

Por ahora, las Hijas de la Caridad no saben cuánto tiempo permanecerá cerrada la capilla ni qué tipo de obras deberán realizarse. Todo dependerá de los resultados de los análisis técnicos.

Los rezos no se detienen

Aunque las puertas están cerradas, la fe de los caleños no se apagó.

Las eucaristías que normalmente se realizan dentro del templo fueron trasladadas temporalmente a internet. Las religiosas están transmitiendo las celebraciones a través de YouTube, para que los creyentes puedan acompañarlas desde sus casas.

Y es que La Milagrosa suele recibir una gran cantidad de feligreses. En algunas celebraciones pueden llegar entre 500 y 700 personas sentadas, mientras que, sumando quienes permanecen de pie en patios y otros espacios, la asistencia puede alcanzar aproximadamente mil personas.

Los martes, además, se acostumbran a realizar hasta cinco celebraciones.

Después del terremoto, varios creyentes continuaron acercándose al lugar. La religiosa recordó que el martes siguiente al sismo muchas personas llegaron para orar desde el exterior, cerca de una imagen de la Virgen ubicada junto a uno de los muros, pero alejada de la torre.

La escena mostró el vínculo que existe entre este templo y la comunidad caleña.

Así quedó parte de la Capilla de la Virgen de la Milagrosa. | Foto: El Pais

Las hermanas también tuvieron que salir

El terremoto también obligó a reorganizar la vida de las religiosas que habitan el complejo.

La comunidad está conformada por aproximadamente 70 u 80 hermanas. Luego de las primeras evaluaciones, cerca de la mitad fue trasladada a otros lugares, mientras que las demás permanecen en sectores de la casa que, de acuerdo con las revisiones iniciales, no representan peligro.

La prioridad, según explicó Sor Yuri Maura, ha sido proteger a las personas.

Y, afortunadamente, pese a los daños materiales, no hubo personas heridas ni pérdidas de vidas dentro del complejo.

“Gracias a Dios no tuvimos ninguna afectación de vidas”, destacó la religiosa.

Ahora el futuro de La Milagrosa depende de los estudios estructurales. Los expertos deberán determinar qué tan comprometida está la edificación, cuáles espacios pueden recuperarse y si será necesario realizar reforzamientos, remodelaciones u obras de mayor alcance.

Mientras tanto, el templo que durante años ha sido punto de encuentro para cientos de caleños permanecerá en silencio y con sus puertas cerradas.

La recomendación para los feligreses es no acercarse a las zonas restringidas ni intentar ingresar por cuenta propia. La prioridad, por ahora, es evitar una tragedia mientras se determina con certeza qué tan segura está la estructura.

La fe, sin embargo, continúa: esta vez, lejos de los bancos de la capilla, pero conectada a través de las transmisiones virtuales.

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