La Ciudadela Petronio Álvarez se convirtió en la Casa Grande de la Solidaridad.
En medio del dolor que dejó el terremoto, Cali también ha mostrado su cara más solidaria. Cientos de caleños se han volcado a ayudar a las familias damnificadas, llevando alimentos, agua, elementos de aseo y, sobre todo, sus ganas de echar una mano.
El punto central de esta gran movida es la Unidad Deportiva Alberto Galindo, donde funciona la Ciudadela Petronio Álvarez. Lo que inicialmente estaba preparado para convertirse en la Casa Grande del Pacífico ahora se transformó en la Casa Grande de la Solidaridad, un centro de acopio que trabaja las 24 horas.
Desde allí se reciben, organizan y despachan las ayudas que posteriormente son enviadas a los territorios más afectados por la emergencia, entre ellos municipios del Valle del Cauca, Buenaventura, Chocó y el Eje Cafetero.


¿Quiere ayudar? Así puede hacerlo
La tarea no es sencilla. En el lugar se han formado verdaderas cadenas humanas para recibir, clasificar, organizar y empacar los productos que llegan desde diferentes puntos de Cali.
Pero todavía hacen falta manos, especialmente durante la noche y la madrugada.
María Fernanda, funcionaria de la Secretaría de Cultura, explicó que la convocatoria continúa abierta, pero hizo énfasis en que el apoyo debe hacerse de manera organizada.
Los voluntarios trabajan en tres turnos: de 8:00 de la mañana a 1:00 de la tarde, de 1:00 a 6:00 de la tarde y un turno nocturno que se extiende durante la madrugada.
Hay que registrarse
Si quiere convertirse en voluntario, el proceso es sencillo. Debe dirigirse a la entrada principal de la Unidad Deportiva Alberto Galindo, donde encontrará un código QR.
Allí deberá registrarse digitalmente para poder ingresar y participar en las diferentes labores. Este mecanismo permite controlar el aforo, además de organizar aspectos como la alimentación y la hidratación de quienes están trabajando en el centro de acopio.
La recomendación es llegar con disposición para colaborar y seguir las instrucciones del personal encargado.
Una mano que llega donde más se necesita
La solidaridad caleña no se ha quedado únicamente en las calles de la ciudad. Lo que se recoge en este punto está siendo organizado para llegar a las comunidades que enfrentan las mayores dificultades después del terremoto.
Y la emergencia todavía es enorme.
Según el balance entregado por la Alcaldía de Cali, con corte a las 11:00 de la mañana, de este 13 de agosto, las autoridades reportaron 96 personas fallecidas, 111 desaparecidas y 1.401 heridas como consecuencia del desastre.
Pero en medio del dolor también hay noticias que dan un poco de esperanza. 88 personas han sido rescatadas con vida de los escombros,
En materia de infraestructura, 45 edificaciones colapsaron completamente, otras 46 sufrieron colapsos parciales y 1.142 presentan daños estructurales.
Por eso, mientras los organismos de socorro continúan buscando personas entre los escombros y atendiendo a los afectados, los caleños tienen otra misión: ayudar a que las familias damnificadas reciban lo necesario para enfrentar estos días tan duros.
Si tiene tiempo y quiere aportar sus manos, la Casa Grande de la Solidaridad lo espera. Porque en momentos de tragedia, cualquier ayuda cuenta.



