El país quedó partido en dos tras la primera vuelta presidencial. Expertos aseguran que ahora empieza la verdadera batalla por conquistar a los indecisos y sumar apoyos políticos.
La carrera por la Presidencia de Colombia quedó convertida en un verdadero pulso de titanes. Después de meses de campaña y más de cien aspirantes que arrancaron buscando llegar a la Casa de Nariño, el panorama se redujo a dos nombres que hoy tienen al país completamente polarizado: Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
Y aunque muchas encuestas daban como favorito al candidato progresista, la sorpresa de la jornada la terminó dando Abelardo de la Espriella, quien logró imponerse en la primera vuelta presidencial.
Según los datos de la Registraduría Nacional, con el 99,98 % de las mesas escrutadas, De la Espriella alcanzó 10.359.902 votos, equivalentes al 43,74 % del total nacional. Por su parte, Iván Cepeda obtuvo 9.687.508 votos, lo que representa el 40,90 %.
La diferencia entre ambos fue corta, lo que deja completamente abierta la pelea de cara a la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio.


Para varios analistas políticos, el resultado demuestra que Colombia quedó dividida entre dos visiones totalmente opuestas de país.
El analista político Michel Maya aseguró que la campaña se convirtió en un escenario de confrontación directa entre derecha e izquierda, sin espacio para posiciones intermedias.
“Es un escenario blanco y negro, donde no hay espacio para los grises”, explicó el experto, quien considera que la estrategia de Abelardo de la Espriella fue vender la idea de que él era la única opción real para enfrentar al progresismo.
Según Maya, esa narrativa terminó jalando gran parte de los votos de sectores conservadores que inicialmente estaban más cercanos a candidaturas como la de Paloma Valencia.
Mientras tanto, Iván Cepeda sigue mostrando una fuerza electoral histórica para la izquierda colombiana. Aunque perdió el primer round, expertos consideran que todavía tiene margen para crecer y atraer nuevos votantes.
El investigador y docente universitario Néstor Raúl Quiroz aseguró que el candidato progresista no ha tocado techo y que su principal reto ahora será conquistar a quienes todavía no se sienten identificados con su discurso político.
Según el académico, la campaña de Cepeda se confió demasiado en las movilizaciones y en llenar plazas públicas, pero descuidó parte de la estrategia digital y la conexión con algunos sectores indecisos.
Por el lado de Abelardo de la Espriella, el reto será diferente. Los analistas creen que deberá salir a buscar apoyos políticos y fortalecer el llamado ‘voz a voz’ en las calles, ya que buena parte de su crecimiento se dio gracias al impacto que logró en redes sociales.
El problema es que el tiempo corre. Las campañas tendrán apenas unos días para reorganizar estrategias, sumar adhesiones y tratar de convencer a millones de votantes que todavía no definen su posición.


El analista Juan Camilo Vanegas considera que De la Espriella tendrá que abrir un poco más su discurso para permitir alianzas políticas, algo que podría chocar con la imagen de candidato independiente y ‘outsider’ que vendió durante toda la campaña.
En contraste, Vanegas cree que Iván Cepeda podría tener más facilidad para atraer sectores alternativos y votantes de centro, precisamente por las enormes diferencias que existen entre ambos proyectos políticos.
Eso sí, el experto asegura que Cepeda ahora deberá asumir completamente el liderazgo de su campaña y dejar de girar alrededor de la figura del presidente Gustavo Petro.
La advertencia incluso llegó desde otros sectores políticos. Claudia López, quien quedó por fuera de la carrera presidencial, publicó un mensaje asegurando que ya es hora de que Iván Cepeda tome totalmente las riendas de su candidatura.


