El funcionario Sergio Moncayo recibió un correo con intimidaciones contra él, su familia y agentes de tránsito.
Las autoridades confirmaron que el secretario de Movilidad, Sergio Moncayo, fue amenazado de muerte junto a su familia, en un hecho que ya tiene a la Alcaldía ofreciendo recompensa para dar con los responsables.
El alcalde Alejandro Eder salió al frente y no se guardó nada: anunció hasta $20 millones para quien entregue información clave que permita identificar a los autores de estas intimidaciones.
Según lo revelado, todo comenzó con un correo electrónico que recibió el funcionario en las últimas horas. En ese mensaje no solo lo amenazan a él, sino también a su familia y hasta a los agentes de tránsito de la ciudad.
Quienes enviaron el mensaje dicen pertenecer a las disidencias de las Farc, aunque eso todavía está siendo verificado por las autoridades.
“Esta amenaza no es un tema menor”, soltó Eder, dejando claro que la situación es delicada y que no se puede dejar pasar por alto.
Toda mi solidaridad con nuestro Secretario de @MovilidadCali, su familia y su equipo. Nadie debería vivir bajo amenaza por cumplir su deber.
Ofrecemos hasta $20 millones de recompensa por información que permita identificar y judicializar a los responsables. Esto ocurre,… pic.twitter.com/La2nZtIlDD
— Alejandro Eder (@alejoeder) April 20, 2026
No es un caso aislado
El alcalde también prendió las alarmas por lo que está pasando a nivel nacional. Y es que este caso no llega solo: se suma a otras amenazas recientes contra mandatarios en diferentes ciudades del país.
Uno de los más sonados fue el del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, quien también denunció planes para atentar contra su vida y la de su familia.
“Ya somos varios alcaldes de las principales ciudades del país amenazados”, advirtió Eder, dejando ver que el problema es más grande de lo que parece.
El mandatario caleño fue más allá y lanzó una alerta fuerte: la seguridad en Colombia se estaría deteriorando peligrosamente.
Según dijo, los homicidios están en su punto más alto en la última década y ahora no solo los ciudadanos están en riesgo, sino también los funcionarios públicos.
“Esto afecta la institucionalidad y la capacidad de responderle a la gente”, explicó.
Mientras avanzan las investigaciones para rastrear el origen del correo y verificar quién está detrás de las amenazas, la Alcaldía insiste en que la colaboración ciudadana será clave.



