Tras el incremento del salario mínimo para este año, Bancolombia advierte sobre una posible contracción en el mercado laboral formal. Según la entidad financiera, sectores con altas concentraciones de mano de obra y márgenes de ganancia estrechos, como el comercio y la agricultura, son los que presentan un mayor riesgo de reducir sus plantillas para compensar los costos operativos.
El inicio de 2026 ha estado marcado por un reajuste salarial que busca proteger el bolsillo de los colombianos frente a la inflación. Sin embargo, el análisis técnico de Bancolombia sugiere que este beneficio podría ser un arma de doble filo para la formalidad laboral. El informe destaca que el costo de contratar a un trabajador no solo incluye el sueldo base, sino que arrastra una serie de cargas prestacionales que, ante un alza considerable, obligan a las empresas a tomar decisiones drásticas.
Los sectores «en rojo» según el informe
Bancolombia identifica que la sensibilidad al aumento salarial no es igual en todos los rubros. Los sectores más afectados son aquellos donde el salario mínimo es el estándar para la mayoría de sus trabajadores:
- Comercio al por menor: Este sector opera con márgenes muy ajustados. Un alza en los costos laborales suele trasladarse al precio final del consumidor o, en su defecto, lleva a la reducción de personal en puntos de venta físicos.
- Agricultura y Ganadería: Al ser actividades con una alta dependencia de mano de obra estacional y bajos niveles de automatización, el incremento del mínimo golpea directamente la rentabilidad de las cosechas.
- Alojamiento y Servicios de Comida (Turismo): Los restaurantes y hoteles, que aún se recuperan de fluctuaciones económicas previas, ven en el costo laboral su mayor gasto operativo, lo que podría frenar nuevas contrataciones.
- Construcción: Aunque es un motor de la economía, el encarecimiento de la mano de obra básica puede ralentizar el inicio de nuevos proyectos de vivienda de interés social (VIS).
¿Por qué se pierden empleos cuando sube el mínimo?
La relación entre el salario y el empleo no es lineal, pero Bancolombia explica tres efectos clave que se están observando este año:
- Efecto Sustitución: Las empresas medianas y grandes aceleran procesos de automatización o digitalización (como cajas de auto-pago) para depender menos de personal humano costoso.
- Tránsito a la Informalidad: Pequeños negocios que no logran cubrir los costos de ley optan por contratar «por fuera», eliminando las garantías de seguridad social del trabajador.
- Barrera de Entrada para Jóvenes: Al ser más caro contratar, las empresas elevan sus exigencias de experiencia, dejando a los recién graduados sin oportunidades de primer empleo.
El panorama de la informalidad
El gran temor de los analistas es que la tasa de informalidad, que ya es alta en Colombia, reciba un nuevo impulso. Según el estudio, por cada punto porcentual que el salario mínimo sube por encima de la productividad, aumenta el riesgo de que miles de puestos de trabajo pasen al sector informal o desaparezcan por completo.
Bancolombia concluye que, si bien el aumento es necesario para la equidad social, debe ir acompañado de incentivos a la productividad. De lo contrario, el país podría enfrentar un 2026 con un consumo interno fuerte, pero con un mercado laboral cada vez más excluyente para los trabajadores menos calificados.



