
- Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y muchas pueden prevenirse mediante el control de factores de riesgo y la detección oportuna.
- Investigaciones realizadas en Colombia y América sobre falla cardiaca muestran que todavía existen oportunidades para llevar los tratamientos disponibles a los pacientes de manera oportuna.
Colombia, septiembre de 2026. Las enfermedades cardiovasculares no siempre dan una señal clara antes de convertirse en una emergencia. En muchos pacientes, el diagnóstico llega después de años de exposición a factores de riesgo que pudieron ser identificados y controlados, mientras que otros pueden enfrentar barreras para mantener un seguimiento adecuado o acceder oportunamente al tratamiento.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y se estima que provocaron 19,8 millones de muertes en 20221. La mayoría de estas enfermedades puede prevenirse mediante intervenciones sobre factores de riesgo como el tabaquismo, la alimentación poco saludable, la inactividad física, el consumo nocivo de alcohol y condiciones como la hipertensión, la hiperglucemia y las alteraciones de los lípidos.
En la práctica clínica, sin embargo, el reto no termina en identificar esos factores. El desconocimiento, el miedo y la falta de seguimiento aparecen entre las razones que pueden llevar a que los pacientes consulten tarde o no mantengan de manera adecuada el control de su enfermedad.

El reto de la detección temprana
Para el Dr. Juan Esteban Gómez, cardiólogo de la Fundación Valle del Lili, una parte del desafío está en lograr que las personas reconozcan la importancia de consultar y mantener un seguimiento, incluso cuando no presentan síntomas que consideren graves.
Las enfermedades cardiovasculares hacen parte de las enfermedades crónicas no transmisibles y pueden estar relacionadas con factores de riesgo que requieren seguimiento durante años. La OMS señala que identificar a las personas con mayor riesgo cardiovascular y garantizar que reciban un tratamiento adecuado puede contribuir a prevenir muertes prematuras1.
«Cuando el paciente consulta, muchas veces es en una etapa tardía o avanzada de su enfermedad. Por eso es fundamental trabajar en la prevención, en el control de los factores de riesgo y en que los pacientes mantengan un seguimiento adecuado», afirmó el Dr. Juan Esteban Gómez, cardiólogo de la Fundación Valle del Lili.
El desafío también alcanza a quienes ya tienen un diagnóstico. En estos casos, el seguimiento permite evaluar la evolución de la enfermedad y ajustar las intervenciones de acuerdo con las necesidades de cada paciente.

Investigación para mejorar el acceso al tratamiento
Esta situación fue uno de los puntos de partida de investigaciones como RECOLFACA y AMERICCAASS, desarrolladas a partir de la experiencia de atención de pacientes con falla cardiaca. El primero reunió a un amplio número de instituciones y pacientes en Colombia, mientras que AMERICCAASS extendió el análisis a distintos países del continente americano. El alcance de ambas investigaciones ha permitido estudiar la atención de la falla cardiaca a partir de una amplia muestra de pacientes y centros, así como generar evidencia sobre la práctica clínica en diferentes contextos.
Uno de los principales aprendizajes de estos estudios es que todavía existen oportunidades para llevar de manera oportuna los tratamientos adecuados y disponibles a los pacientes.
Más allá de los resultados de cada investigación, esta evidencia plantea la necesidad de fortalecer tres aspectos de la atención: la educación de los pacientes y de la comunidad médica, el seguimiento clínico y el acceso oportuno al tratamiento.
Claves para reducir el riesgo cardiovascular
La prevención cardiovascular no se limita a una consulta puntual. Controlar la presión arterial, los niveles de lípidos y glucosa, mantener hábitos saludables y cumplir con los controles indicados son acciones que permiten reducir el riesgo y detectar oportunamente cambios que requieran intervención. La OMS destaca que la modificación de factores de riesgo y la detección temprana son componentes fundamentales para prevenir y tratar las enfermedades cardiovasculares1.
Para el Dr. Gómez, cada paciente que consigue controlar sus factores de riesgo o su enfermedad representa una oportunidad para disminuir la carga cardiovascular.
«Cada paciente que consulta a la Fundación y logra controlar sus factores de riesgo o sus enfermedades representa que el diagnóstico, la prevención y el tratamiento cardiovascular disminuyen la carga de enfermedad cardiovascular», señaló.
En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, la Fundación Valle del Lili hace un llamado a no esperar a que una complicación cardiovascular sea la razón para consultar. Reconocer los factores de riesgo, mantener los controles y seguir las recomendaciones médicas son acciones que pueden contribuir a detectar y tratar las enfermedades cardiovasculares de manera oportuna.
- Organización Mundial de la Salud. Publicación: «Enfermedades cardiovasculares», actualizada el 11 de junio de 2021. Disponible en https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cardiovascular-diseases-(cvds)


