El cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada habría contado con viviendas, cámaras, drones y una red de vigilancia para detectar los movimientos de la Fuerza Pública.
Tras el abatimiento de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, las autoridades siguen tras las pistas que permitan conocer cómo operaba la estructura criminal que, según la investigación, tenía presencia en zonas de Santa Marta y La Guajira.
Uno de los nuevos focos de la investigación está puesto en la red de refugios y seguridad que habría utilizado el señalado cabecilla para mantenerse escondido y evitar ser ubicado por las autoridades.
De acuerdo con información revelada por la Unidad Investigativa de El Tiempo, este esquema no se limitaba a tener viviendas utilizadas como escondites. También habría incluido vigilancia electrónica, cámaras, drones y personas encargadas de observar los alrededores de zonas estratégicas, entre ellas el aeropuerto de Riohacha.
Un documento de la Fiscalía, fechado el 12 de junio, contiene información relacionada con los refugios y desplazamientos que habría realizado Pérez Toncel. Estos datos habrían permitido avanzar en la identificación de inmuebles que, según el expediente, funcionaban como puntos de resguardo.


Cinco allanamientos
Con esa información sobre la mesa, agentes del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía realizaron cinco allanamientos en el barrio 11 de Noviembre, en Santa Marta.
Los operativos contaron con el acompañamiento del Gaula Militar y unidades de la Segunda Brigada del Ejército Nacional.
La misión era encontrar elementos que permitieran establecer cómo funcionaba el componente logístico y armado de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y determinar si en esos inmuebles se habrían coordinado actividades criminales como extorsiones, secuestros, homicidios y tráfico local de estupefacientes.
Durante las diligencias, las autoridades encontraron e inutilizaron un sistema de videovigilancia instalado en el sector.
El circuito contaba con cámaras y otros dispositivos electrónicos, además de drones, que presuntamente eran utilizados para advertir la llegada de integrantes de la Fuerza Pública.
Armas y documentos
Los operativos también dejaron importantes elementos en manos de los investigadores.
En los inmuebles fueron incautados cuatro fusiles, un rifle, un arma traumática y cuatro miras telescópicas, además de libretas y documentos.
Según la información conocida, parte de estos documentos tendría datos relacionados con presuntos negocios de narcotráfico y direcciones de predios que tendrían vínculos con el entorno de ‘Bendito Menor’.
Ahora, los investigadores deberán establecer el papel que cumplía cada inmueble y quiénes estaban encargados de mantener funcionando esta red de seguridad.


Buscan a sus hombres de confianza
La investigación también apunta a personas que habrían estado cerca de Pérez Toncel y que, presuntamente, cumplían funciones dentro de su esquema de protección.
Uno de los nombres que aparece es el de Keiner José Moscote Martiz, alias ‘Casi Loco’, quien ya estaría bajo seguimiento de organismos de inteligencia.
Según la información citada por El Tiempo, este hombre residía en el barrio Los Olivos, cerca del aeropuerto Almirante Padilla de Riohacha.
La ubicación de su vivienda habría tenido una razón estratégica: desde allí, presuntamente, podía observar los movimientos en la zona, identificar quiénes entraban y salían y detectar posibles operativos de las autoridades.
Mientras la Fiscalía continúa revisando los elementos encontrados y siguiendo el rastro de los integrantes de la estructura, las autoridades buscan establecer cómo funcionaba esta red de protección y qué otras personas estarían involucradas.
El objetivo es el de desmantelar la estructura que quedó tras la caída de ‘Bendito Menor’ y ubicar a los hombres que habrían quedado al frente de sus operaciones.

