Así están extorsionando a conductores en Cali

El ‘falso servicio’: Lo citan para una carrera, lo enredan por teléfono y terminan pidiendo plata a la familia.

Una peligrosa modalidad de extorsión tiene en alerta a conductores de transporte público, plataformas y servicios informales en Cali. Se trata del llamado ‘falso servicio’, una trampa que empieza con una aparente carrera y termina con amenazas, miedo y exigencias de dinero a las familias.
El teniente coronel José Edwin Espitia Poveda, comandante del Gaula en Cali, explicó que los delincuentes están contactando a los conductores a través de aplicaciones o llamadas para pedirles un supuesto servicio hacia sectores apartados o poco transitados de la ciudad.

Personal brinda información en diferentes zonas a los conductores. Tenga presente que el Gaula funciona en las instalaciones de la estación de Policía La Rivera. Además cuenta con un número solo para la ciudad: 317 896 5492. Foto: Gaula.

En muchos casos los citan hacia áreas periféricas donde hay poca iluminación y menos movimiento de personas.
“Durante el recorrido el delincuente empieza a conversar de forma amigable con el conductor. En medio de la charla le va sacando información personal, como quiénes son sus familiares, si tiene amigos dentro del gremio o cuáles son las personas más cercanas”, explicó el oficial.
Ese es el primer paso del engaño. Cuando el conductor llega al lugar acordado, el tono de la conversación cambia por completo.
En ese momento, el delincuente le dice que acaba de entrar a un territorio controlado por grupos armados ilegales.
“Les dicen que están en zona de las Farc, del ELN o de cualquier otro grupo, y que un francotirador los está vigilando”, relató el Comandante del Gaula.
La amenaza busca paralizar a la víctima. Mientras el conductor permanece en el sitio, los delincuentes aprovechan los datos que ya obtuvieron para llamar a sus familiares y simular un secuestro.
A los parientes les dicen que el conductor está retenido y que si no pagan de inmediato lo van a matar.
Los plazos que dan son muy cortos y las exigencias económicas suelen oscilar entre los 12 y los 15 millones de pesos.

Coronel José Edwin Espitia, comandante del Gaula Cali. | Foto: Bernardo Peña/Q’Hubo Cali.

El juego mental
Para aumentar la presión, los criminales enlazan llamadas o hacen conferencias telefónicas para que la familia escuche al conductor angustiado, lo que hace más creíble el supuesto secuestro. Sin embargo, la realidad es otra.
“En estos casos nunca hay un secuestro real ni delincuentes en el lugar. Todo ocurre por teléfono. Es un engaño psicológico que busca manipular tanto al conductor como a su familia”, explicó Espitia Poveda.
De hecho, el control mental que ejercen los delincuentes puede durar varias horas. El Gaula ha conocido casos en los que las víctimas permanecen entre tres y hasta doce horas siguiendo instrucciones.
Durante ese tiempo los criminales les ordenan apagar los datos del celular, no contestar llamadas o quedarse quietos dentro del vehículo para que crean que están vigilados. La amenaza con un francotirador que está a punto de dispararles si se mueven, es la más frecuente.
“El delincuente busca mantener la llamada lo más larga posible para que la persona no reaccione ni se dé cuenta de que en realidad no hay nadie a su alrededor”, explicó el oficial.
Y es que aunque usted se pregunte si esto real, lo cierto es que sí, la gran mayoría de personas cae, porque la presión psicológica que le ‘meten en cuestión de segundos es impresionante.

Los uniformados del Gaula ya han atendido varios casos de extorsión en la zona riural. | Foto: Raúl Palacios -Q’Hubo Cali.

Esto es lo que debe hacer en caso que le suceda
Si alguien recibe una llamada sospechosa o cree estar siendo víctima de extorsión, puede comunicarse con el Gaula a la línea gratuita 165, que funciona las 24 horas.
En Cali también pueden acudir a las instalaciones del Gaula en la estación de Policía La Rivera o llamar al 317 896 5492, habilitado para atención permanente.
La clave, dicen las autoridades, es no dejarse meter miedo y denunciar para evitar que más conductores caigan en esta trampa.

Una problema que va en aumento
Las cifras muestran que el problema es serio. En Cali, el 80 % de las denuncias por extorsión recibidas este año corresponden a la modalidad de falso servicio, con cerca de 40 casos reportados.
Además, durante 2025 el Gaula recibió más de 2500 llamadas de ciudadanos denunciando extorsiones o secuestros a través de la línea de emergencia 165.
Las investigaciones también han permitido establecer que muchas de estas llamadas se originan desde cárceles del país, especialmente desde los centros penitenciarios de Cómbita, en Boyacá, y La Picaleña, en Tolima.
Desde esos lugares los internos coordinan el delito con otras personas en libertad que se encargan de conseguir datos de las víctimas o de prestar cuentas bancarias para recibir el dinero.
Por eso las autoridades advierten que cuando un desconocido exige consignaciones o transferencias a cuentas digitales, es una señal clara de alerta.
La recomendación principal del Gaula es sencilla pero clave: cortar la llamada inmediatamente. “Por teléfono no les van a hacer nada. Lo máximo es que los insulten. Pero si la persona cuelga, rompe el control que el delincuente intenta tener sobre ella y puede reaccionar”, señaló Espitia Poveda.

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