La Dirección de Investigación de Accidentes Aéreos de la Aeronáutica Civil divulgó su informe preliminar sobre la avioneta en la que viajaba el cantante Yeison Jiménez y cinco personas más, detallando el plan de vuelo, las condiciones técnicas y lo ocurrido tras el despegue.
Redacción El Qhubo/ Periodista Jhisús Chacín
La investigación por el accidente de Yeison Jiménez, ocurrido en Paipa, Boyacá, avanza con la divulgación del informe preliminar completo por parte de la Autoridad de Aviación Civil de Colombia. El documento entrega nuevos elementos técnicos sobre el vuelo, el estado de la aeronave y los instantes posteriores al despegue, en el siniestro que dejó seis víctimas fatales, incluido el reconocido cantante de música popular.
De acuerdo con la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos (DIACC), el vuelo había sido programado con una ruta previamente definida, que incluía los trayectos Paipa, Ubaté, San Francisco, Honda y La Pintada. El plan de vuelo contemplaba una altitud de 12.500 pies y una velocidad estimada de 160 nudos, con una hora prevista de salida a las 15:05.
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Según el informe, la aeronave realizó el rodaje correspondiente hacia la pista 05 del Aeropuerto Juan José Rondón y despegó a las 4:09 de la tarde. Apenas dos minutos después, a las 4:11 p. m., se produjo el impacto contra el terreno en la finca Marengo, vereda Romita, dentro del municipio de Paipa.
Los investigadores indicaron que la avioneta, identificada con la matrícula N325FA, tuvo un desplazamiento lineal de 21 metros tras el impacto. No se encontraron evidencias de fuego antes de la colisión, aunque posteriormente el rompimiento de los tanques de combustible provocó un incendio que consumió por completo la aeronave.
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La DIACC precisó que, tras el despegue, la aeronave perdió altura y colisionó contra el suelo, lo que derivó en daños estructurales severos. Como consecuencia del impacto y del incendio posterior, los seis ocupantes presentaron lesiones de carácter fatal.
Durante las labores iniciales, los expertos lograron identificar todas las secciones y componentes de la aeronave en el sitio del siniestro. El accidente ocurrió en condiciones de luz diurna y bajo meteorología visual, sin reportes de tormentas ni fenómenos climáticos adversos en la zona.


En cuanto al estado técnico, el informe señala que la aeronave se encontraba en condiciones aptas para operar. Incluso, el día anterior al accidente había realizado un vuelo de prueba sin novedades tras recibir mantenimiento en el motor izquierdo. No obstante, se aclaró que el avión no contaba con registradores de vuelo o “caja negra”, aunque la normativa vigente no exigía su instalación.
La inspección de los restos, realizada entre el 10 y el 12 de enero, permitió descartar rompimientos estructurales en vuelo. El fuselaje y la cabina resultaron severamente afectados por el fuego, mientras que el ala izquierda presentó mayor nivel de destrucción. El ala derecha también evidenció daños desde su raíz hasta la sección del motor.



