El Gobierno de Estados Unidos dio luz verde para que Rosa Yolanda Villavicencio acompañe al presidente Gustavo Petro en su reunión con Donald Trump, tras una llamada con el secretario de Estado Marco Rubio.
Redacción El Qhubo/ Periodista Jhisús Chacín
Estados Unidos autorizó el ingreso de la canciller Rosa Yolanda Villavicencio a su territorio para que acompañe al presidente Gustavo Petro en la reunión que sostendrá con su homólogo Donald Trump el próximo 3 de febrero en la Casa Blanca. La confirmación se dio luego de una comunicación directa entre la jefa de la diplomacia colombiana y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Según información conocida por medios nacionales, la decisión se produjo tras una llamada de trabajo en la que, además de avalar la presencia de la canciller, se definieron los principales temas que harán parte de la agenda del encuentro presidencial. Entre los asuntos acordados figuran narcotráfico, migración y comercio, mientras que otros puntos planteados inicialmente por Colombia no fueron incluidos en la conversación bilateral.
Desde la Cancillería se indicó que durante el contacto telefónico se reiteró el interés de ambos gobiernos en que la reunión en Washington se desarrolle en un ambiente constructivo. Asimismo, se confirmó que al presidente Gustavo Petro se le garantizarán todas las condiciones propias de una visita oficial de un jefe de Estado, un aspecto considerado relevante en el actual contexto diplomático.
En la mañana del 23 de enero, la Ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, sostuvo una llamada de trabajo cordial con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en preparación para la reunión de los presidentes @petrogustavo y Donald Trump… pic.twitter.com/XzgZcTZlyd
— Cancillería Colombia (@CancilleriaCol) January 23, 2026
La autorización concedida a Villavicencio cobra especial importancia si se tiene en cuenta lo ocurrido días atrás, cuando se le negó el ingreso a Estados Unidos para participar en una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En esa oportunidad, la representación colombiana estuvo a cargo del vicecanciller Mauricio Jaramillo Jassir, situación que generó interpretaciones sobre el estado de la relación bilateral.
El viaje del presidente Petro y de la canciller Villavicencio se da en medio de tensiones entre Colombia y Estados Unidos, que se profundizaron desde el 26 de enero de 2025. En esa fecha, el mandatario colombiano ordenó el retorno de dos vuelos con ciudadanos colombianos deportados desde territorio estadounidense, una decisión que marcó un punto de quiebre en el relacionamiento diplomático.
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#Agenda | El Presidente @PetroGustavo lideró la reunión de trabajo: “Emergencia en Nuestra América” para el fortalecimiento de la cooperación internacional.
En el encuentro participaron miembros del gabinete nacional y representantes internacionales de Estados Unidos, Francia,… pic.twitter.com/BfnFqEVPiL
— Presidencia Colombia 🇨🇴 (@infopresidencia) January 24, 2026
Tras ese episodio se produjeron medidas que agudizaron la crisis, como la descertificación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y la inclusión del presidente Gustavo Petro en la lista Clinton, junto con Verónica Alcocer, Nicolás Petro y Armando Benedetti. A ello se sumó la cancelación de las visas del mandatario y, posteriormente, la renuncia voluntaria a sus visas por parte de la canciller Villavicencio y otros ministros, en señal de respaldo al jefe de Estado.
En paralelo al anuncio sobre la reunión presidencial, el sector empresarial colombiano ha manifestado expectativas cautelosas. La Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia) advirtió que el encuentro entre Petro y Trump no debe interpretarse como un reinicio automático de la relación bilateral, sino como un punto dentro de un proceso de reconfiguración gradual que será evaluado de manera permanente por Washington.


María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, explicó que la relación entre ambos países se moverá en cinco prioridades durante 2026: seguridad frente al narcotráfico y el crimen transnacional, migración, situación de Venezuela y frontera, relación con China e infraestructura crítica, y acceso efectivo al comercio y la inversión. En estos frentes, según el gremio, el escenario es gestionable pero sensible, con riesgos de deterioro si no se logran resultados verificables.
En materia de certificación antidrogas, Lacouture señaló que el proceso se desarrollará en tres momentos a lo largo del año, iniciando con una etapa de evaluación conjunta hasta el 21 de junio. Posteriormente, entre junio y agosto, se abrirá una ventana marcada por el calendario político colombiano, y finalmente se analizará la coherencia entre los compromisos asumidos y las acciones ejecutadas, como parte de la fase de consolidación del proceso.



