En una operación quirúrgica de la DIJIN e Interpol, fue capturado Nencer Alfonso Ramírez Lozano, alias ‘Ganadero’, en el municipio de Purificación. El sujeto, considerado un eslabón clave en las rutas de narcotráfico hacia Paraguay y el Cono Sur, era buscado con circular roja por delitos de lavado de activos y tráfico de drogas.
A veces, el silencio del campo no es sinónimo de paz, sino el refugio perfecto para quienes huyen de la justicia global. En las últimas horas, la tranquilidad de la zona rural de Purificación, en el departamento del Tolima, se vio interrumpida por un operativo de alta precisión que terminó con las manos de Nencer Alfonso Ramírez Lozano, más conocido en el mundo del crimen como alias ‘Ganadero’, bajo las esposas de las autoridades colombianas.
No se trataba de una captura cualquiera. Sobre los hombros de Ramírez Lozano pesaba una Circular Roja de Interpol, un llamado de alerta internacional que lo situaba como uno de los coordinadores más escurridizos del narcotráfico en Sudamérica.
Un imperio de fachadas y rutas internacionales
Alias ‘Ganadero’ no era solo un nombre en un expediente. Según las investigaciones, este hombre de 45 años desempeñaba un rol fundamental tras la caída de figuras como Reinaldo ‘Cucho’ Cabañas (el llamado ‘Pablo Escobar paraguayo’). Su especialidad era la logística: utilizaba empresas de fachada dedicadas supuestamente al comercio internacional para camuflar movimientos de dinero y cargamentos de estupefacientes que tenían como destino final Paraguay y otros países del Cono Sur.
Al momento de su detención, ‘Ganadero’ no estaba precisamente escondido en una cueva. Las autoridades lo hallaron en una lujosa finca, rodeado de camionetas de alta gama y un esquema de seguridad que intentaba blindarlo de cualquier mirada indiscreta. Sin embargo, el rastreo de inteligencia de la DIJIN, en conjunto con agencias internacionales, fue más fuerte que sus muros de seguridad.
¿Qué sigue para el capturado?
La Gobernación del Tolima y la Policía Nacional han calificado este resultado como un mensaje contundente contra las estructuras transnacionales. Adriana Matiz, gobernadora del departamento, destacó que este tipo de capturas refuerzan la política de seguridad regional, enviando un aviso claro de que el territorio no será santuario para el crimen organizado.
Por ahora, el destino de Ramírez Lozano parece estar lejos de las tierras tolimenses. Dado que es requerido por la justicia de Paraguay por cargos de asociación criminal, lavado de dinero y tráfico de sustancias peligrosas, ya se han iniciado los trámites para su extradición. Al no tener procesos judiciales pendientes en Colombia, es muy probable que su traslado hacia territorio paraguayo se agilice en las próximas semanas.
Con esta captura, se cierra un capítulo de anonimato para uno de los cerebros financieros del narcotráfico que, bajo la apariencia de un próspero hombre de negocios, movía los hilos de una red que traspasaba fronteras.



