Las autoridades investigan si el cargamento iba a ser utilizado para atacar instalaciones oficiales, horas antes de la posesión presidencial de Abelardo De la Espriella.
Cali vivió una nueva alerta de seguridad a pocas horas de la posesión presidencial de Abelardo De la Espriella. La Policía Nacional confirmó la incautación de un gigantesco cargamento de explosivos que, según las primeras investigaciones, tenía como posible destino la capital del Valle del Cauca.
El operativo se realizó sobre la vía Panamericana, entre los municipios de Villa Rica y Santander de Quilichao, en el norte del Cauca, donde uniformados interceptaron un bus de servicio público que, al parecer, había sido acondicionado para transportar material explosivo.
Las imágenes divulgadas por la Policía muestran la magnitud del hallazgo: siete cilindros metálicos de gran tamaño, algunos con visibles señales de corrosión, que contenían cerca de 420 kilos de nitrato de amonio, un material que puede ser utilizado para fabricar potentes artefactos explosivos.
Tras la inspección inicial, expertos antiexplosivos iniciaron un procedimiento especializado para neutralizar la carga sin poner en riesgo a la comunidad.


Operativo de alta tensión
El procedimiento obligó a cerrar temporalmente la movilidad en el sector del peaje de Villa Rica mientras las autoridades acordonaban la zona para retirar el vehículo y asegurar los explosivos.
Durante la inspección, los técnicos encontraron que el automotor no solo transportaba los cilindros, sino que también contaba con una estructura de lanzamiento y varios artefactos que, según informó la Policía, estaban listos para ser utilizados.
Gracias a la rápida intervención de las unidades especializadas, el material fue desactivado sin que se presentaran explosiones ni personas lesionadas.
¿Iban para Cali?
Aunque la investigación continúa, la principal hipótesis de las autoridades es que el cargamento tenía como destino la ciudad de Cali.
Los organismos de inteligencia manejan la versión de que los explosivos podrían ser utilizados para cometer un atentado contra instalaciones oficiales, en momentos en que la ciudad permanece bajo estrictas medidas de seguridad por la ceremonia de posesión presidencial.
Sin embargo, las autoridades aclararon que esta línea investigativa aún está siendo verificada y que, por ahora, no se ha atribuido oficialmente el hecho a ningún grupo armado ilegal.
Señalan a alias ‘Max Max’
Dentro de las primeras indagaciones también apareció el nombre de alias ‘Max Max’, señalado por las autoridades como presunto integrante de la estructura Jaime Martínez.
Los investigadores buscan establecer si este hombre tendría alguna relación con el transporte del material explosivo, aunque recalcaron que esta información hace parte de las pesquisas y todavía no ha sido confirmada judicialmente.


Plan Blindaje evitó la amenaza
El brigadier general Herbert Benavidez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, explicó que el hallazgo fue posible gracias al Plan Blindaje, estrategia que reforzó los controles en los principales corredores de ingreso a la capital vallecaucana.
“En el marco del Plan Blindaje, la Policía Nacional interceptó un vehículo de servicio público acondicionado con material explosivo que habría salido desde el departamento del Cauca y con posible destino a la ciudad de Cali”, explicó el oficial.
Asimismo, indicó que durante la inspección técnica se detectó que los sistemas de identificación del vehículo habían sido alterados, situación que incrementó las sospechas de los uniformados.
Máxima seguridad
La incautación ocurre mientras Cali se encuentra bajo uno de los operativos de seguridad más grandes de los últimos años debido a la posesión presidencial de Abelardo De la Espriella.
En los accesos a la ciudad fueron reforzados los controles de la Policía, el Ejército y los organismos de inteligencia para prevenir cualquier amenaza que pueda poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos y de las autoridades que participarán en los actos oficiales.
Las investigaciones continúan para establecer quiénes estaban detrás del transporte de los explosivos, cuál era su verdadero destino y si existe relación con estructuras armadas que delinquen en el suroccidente del país.
Con este golpe, las autoridades aseguran haber evitado una posible acción violenta que habría puesto en peligro a miles de personas en Cali.



