Concejales meten presión por inseguridad, narcotráfico y control en las calles, mientras autoridades anuncian reacción inmediata para proteger el MÍO y bienes públicos.
En Cali la protesta sigue siendo un derecho, pero los desmanes ya no quieren seguir pasando de agache. Así quedó claro tras el anuncio de la Alcaldía, que puso sobre la mesa un nuevo protocolo para intervenir de forma inmediata cuando una movilización se salga de control.
La medida fue presentada por el secretario de Seguridad y Justicia, Javier Garcés Mosquera, ante el Concejo de Cali, en medio de la preocupación que hay por los daños recurrentes a estaciones del MÍO y otros puntos clave de la ciudad.
El mensaje es claro: en Cali se respeta la protesta pacífica, pero no se van a permitir ataques contra lo público.
Según explicó Garcés, el nuevo protocolo busca identificar rápidamente cuándo una manifestación deja de ser pacífica y se convierte en violenta, para que la fuerza pública actúe sin demora.
La idea es evitar escenas como las que ya se han visto en la ciudad, donde estaciones del transporte masivo y mobiliario urbano terminan destruidos.


Debate caliente en el Concejo
El anuncio no cayó solo. Durante la sesión, varios concejales soltaron fuertes críticas por la situación de seguridad que vive la ciudad.
El concejal Fabio Arroyave Botero fue directo al punto: aseguró que la inseguridad en Cali está alimentada por el narcotráfico y pidió cuentas claras sobre la inversión del Gobierno Nacional para enfrentar este problema.
Por su parte, el concejal Edison Alberto Giraldo Hoyos lanzó otra alerta: el país estaría viviendo un momento crítico por la presión de grupos armados en zonas cercanas a la ciudad.
En medio del debate, también se puso sobre la mesa un tema delicado: el reclutamiento de menores y el crecimiento del microtráfico en varias comunas.
Los cabildantes pidieron cifras claras y estrategias concretas para frenar estas problemáticas que, según dicen, están golpeando fuerte a los barrios.
El concejal Carlos Ariel Patiño Moya fue enfático en que no todo se soluciona con operativos. Aseguró que si no hay inversión social y trabajo conjunto entre todas las dependencias, la violencia seguirá repitiéndose.
Lo que pasó con la ‘marcha de las antorchas’
Otro de los puntos que encendió el debate fue lo ocurrido en recientes movilizaciones, como la llamada marcha de las antorchas, donde hubo preocupación por posibles daños a la infraestructura.
Frente a esto, Garcés reiteró que el nuevo protocolo permitirá actuar más rápido cuando se detecten riesgos para el orden público.
La estrategia incluye presencia inmediata de la fuerza pública en zonas donde se identifiquen alteraciones, especialmente si está en riesgo el sistema MÍO, estaciones de transporte e infraestructura del Estado.
Lo que viene
El tema no se queda ahí. El secretario de Seguridad deberá volver al Concejo el lunes 13 de abril a las 10:00 a.m., donde será citado nuevamente a control político para seguir dando explicaciones.
En pocas palabras, Cali está buscando un equilibrio: que la gente pueda salir a protestar, pero sin que la ciudad termine pagando los platos rotos.
Porque en la calle el mensaje es claro: una cosa es marchar y otra muy distinta es destruir.




