Seis edificios fueron aprobados para demolición tras los daños que dejó el terremoto

Sin embargo, todavía faltan estudios y trámites antes de que las máquinas puedan entrar.

El terremoto del 10 de agosto sigue dejando tareas pendientes en Cali. Una de las más delicadas tiene que ver con las edificaciones que resultaron afectadas y que, por la gravedad de sus daños, podrían representar un riesgo para quienes viven o transitan cerca de ellas.

El secretario de Gestión del Riesgo de Cali, Ricardo Peñuela, confirmó que seis edificaciones privadas ya fueron aprobadas para demolición. Los casos fueron presentados ante el Consejo Distrital de Gestión del Riesgo, pero todavía no significa que las máquinas puedan comenzar a trabajar de inmediato.

De acuerdo con el funcionario, aún deben completarse evaluaciones técnicas y estudios de laboratorio patológicos que permitan tener todos los elementos necesarios para dar el visto bueno definitivo y avanzar con el procedimiento.

Por ahora, la Administración Distrital decidió no revelar cuáles son los seis inmuebles. Peñuela explicó que se trata de propiedades privadas y que sus nombres serán informados cuando el proceso administrativo avance y comiencen las respectivas socializaciones con los afectados y la comunidad.

Ricardo Peñuela, secretario de Gestión del Riesgo de Cali. | Foto: Anderson Zapata /Q´Hubo Cali.

Van casa por casa

La revisión de los daños no se hace a la ligera. La Administración explicó que las edificaciones afectadas pasan por diferentes etapas de evaluación antes de determinar qué se debe hacer con ellas.

La primera fase consiste en una visita ocular rápida, en la que se identifican daños y se establecen recomendaciones, entre ellas posibles evacuaciones preventivas cuando exista algún riesgo.

Después viene una segunda evaluación, mucho más especializada, que permite profundizar en los hallazgos encontrados inicialmente. A esto se suma un concepto técnico que deben elaborar profesionales especializados y que puede ser contratado por los propietarios o copropietarios, o por las compañías aseguradoras.

El trabajo avanza en paralelo en distintos puntos de la ciudad. Según Peñuela, ya se han realizado 1.326 visitas rápidas y algunas de esas edificaciones están pasando a la segunda fase de evaluación.

La meta es determinar cuáles inmuebles presentan un riesgo inminente y, sobre todo, qué tipo de intervención necesitan. En algunos casos podría bastar con un reforzamiento estructural, mientras que en otros, cuando los daños sean demasiado graves, la demolición podría convertirse en la única alternativa.

Demoler, la última opción

Aunque seis edificaciones ya tienen aprobación para demolición, desde Gestión del Riesgo recalcan que tumbar un edificio no es la primera alternativa.

La prioridad, explicó Peñuela, es proteger la vida y establecer si las estructuras pueden recuperarse mediante obras de reforzamiento. Solo cuando los estudios técnicos determinen que no existe una alternativa segura se avanzaría hacia la demolición.

“Lo importante es que la demolición sea en última instancia para proteger la vida”, señaló el funcionario.

Esta evaluación también resulta clave frente a los propietarios que eventualmente puedan estar en desacuerdo con una demolición. Las decisiones se sustentan en los conceptos elaborados por profesionales estructurales y patólogos, además de los análisis realizados por los equipos especializados de la Secretaría de Gestión del Riesgo.

Varias edificaciones quedaron en ruinas. Foto: Jorge Orozco / Q´Hubo Cali.

¿Cuándo comenzarán?

Por ahora, no existe una fecha definida para iniciar las demoliciones. El alcalde Alejandro Eder ha pedido celeridad en estos procesos, pero la Administración insiste en que se deben cumplir los estudios de vulnerabilidad y los análisis técnicos antes de tomar decisiones definitivas.

La razón es sencilla: se trata de intervenir estructuras que podrían estar comprometidas y cualquier procedimiento debe hacerse de manera ordenada y responsable.

Mientras avanzan las evaluaciones, las autoridades continúan revisando los inmuebles afectados por el sismo. El objetivo es tener claro cuáles pueden ser recuperados, cuáles necesitan reforzamiento y cuáles, por el nivel de daño, deberán ser demolidos para evitar que una emergencia pueda convertirse en una tragedia.

Por ahora, son seis los edificios privados que están en ese último escenario, pero la cifra podría estar sujeta al avance de las evaluaciones y a los conceptos técnicos que siguen en proceso.

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