Cuatro de las víctimas serían niños. El Cairo, El Águila, Zarzal, Sevilla, Buenaventura y otros municipios enfrentan graves afectaciones.
El fuerte sismo que sacudió al país este lunes 10 de agosto dejó una estela de dolor y preocupación en varios municipios del Valle del Cauca. Mientras en Cali los organismos de emergencia continúan atendiendo diferentes reportes, en otros territorios del departamento la situación es todavía más delicada.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, entregó un primer balance de la emergencia y señaló que, de acuerdo con los reportes recibidos, 27 personas han perdido la vida en el departamento, sin incluir a Cali.
La cifra más dolorosa está relacionada con los menores de edad. Según la mandataria, cuatro niños estarían entre las víctimas mortales: tres en Calima El Darién y uno en Yumbo. Además, una niña permanece gravemente herida.
El balance preliminar de fallecidos se distribuye así: Buga, tres; Zarzal, uno; El Cairo, dos; Roldanillo, tres, entre ellos un concejal; Yumbo, tres; Calima El Darién, cuatro; Buenaventura, cuatro; Sevilla, cinco; Florida, uno, y La Unión, uno.
Pero detrás de las cifras hay municipios que enfrentan verdaderas emergencias. En El Cairo, por ejemplo, se estima que cerca del
80 % del municipio presenta algún tipo de afectación, convirtiéndolo en uno de los puntos más golpeados del departamento.


La situación también es crítica en El Águila, donde el hospital prácticamente quedó destruido. La Gobernación informó que la infraestructura hospitalaria presenta daños cercanos al 100 %, obligando a las autoridades a buscar alternativas para garantizar la atención de los pacientes.
En Zarzal, entretanto, se reporta un alto número de personas heridas y el hospital se encuentra colapsado debido a la cantidad de pacientes que han llegado tras la emergencia.
En Cartago también fue necesario evacuar pacientes del hospital como medida preventiva ante las condiciones de la infraestructura.
Mientras tanto, en Buenaventura, las autoridades trabajan con maquinaria amarilla, carpas y colchonetas para atender a las comunidades afectadas y responder a las necesidades que dejó el movimiento telúrico.
La Gobernación aseguró que mantiene desplegados en territorio a organismos de socorro, Fuerza Pública y diferentes entidades para adelantar labores de evacuación, atención de heridos, búsqueda, evaluación de daños y acompañamiento a las familias.
“Nuestra prioridad es proteger la vida”, reiteró la gobernadora Dilian Francisca Toro, quien señaló que las labores continuarán de manera permanente mientras se consolida el balance de la emergencia.
Hospitales, otro dolor de cabeza
El terremoto también puso a prueba la red hospitalaria del departamento. Desde el Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres (CRUE) se mantiene un monitoreo permanente de las condiciones de los centros asistenciales.
La secretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes, explicó que la mayoría de los hospitales del departamento continúan funcionando, aunque algunos presentan daños en sus estructuras, principalmente grietas en paredes, caída de techos, problemas de energía y dificultades con el suministro de agua.
La situación más grave se encuentra en El Águila, donde el hospital sufrió una destrucción cercana al 100 %.
En el resto de municipios, según la funcionaria, los daños son menores y los servicios de urgencias continúan operativos gracias a mecanismos de contingencia como plantas eléctricas y tanques de reserva.
Sin embargo, Cali representa un capítulo aparte debido a las afectaciones registradas en algunas de sus principales instituciones de salud.
El Hospital Universitario del Valle (HUV) presenta daños en áreas como pediatría, medicina interna y ginecobstetricia. Aunque el servicio de urgencias continúa funcionando, la institución enfrenta un incremento considerable de la demanda.
La secretaria de Salud también informó que la Fundación Valle del Lili no presenta daños estructurales en sus dos sedes, pero sus servicios hospitalarios se encuentran colapsados y, por ahora, no tiene capacidad para recibir nuevos pacientes hospitalizados. Sus servicios de urgencias, sin embargo, continúan atendiendo.
Otros centros asistenciales de mediana y alta complejidad, como las clínicas Occidente, Remedios y Sebastián de Belalcázar, continúan funcionando, con afectaciones menores principalmente relacionadas con mampostería.


Buscan evitar un colapso mayor
Ante la emergencia, las autoridades activaron un plan de contención para evitar que los hospitales lleguen a una situación todavía más crítica.
La estrategia consiste, entre otras medidas, en mantener a los pacientes en sus municipios siempre que sea posible, con el propósito de no trasladar toda la presión hacia Cali y las instituciones que ya presentan una alta demanda.
“Estamos atendiendo a nuestros pacientes, dándole continuidad a un plan de contención”, explicó Lesmes, quien agregó que se busca responder primero a las necesidades más urgentes.
La Gobernación mantiene el despliegue de equipos en los municipios afectados para determinar con mayor precisión el número de viviendas, edificios públicos, vías, hospitales y demás estructuras comprometidas.
Por ahora, el balance sigue siendo preliminar y puede aumentar a medida que los organismos de socorro logren ingresar a zonas afectadas y revisar las condiciones de las estructuras.
