En Cartagena, Distriseguridad adjudicó un contrato por 4.376 millones de pesos a Data Tactical Management (DTM SAS), empresa representada por María de los Ángeles Rangel, esposa del empresario Andrés Vanegas Fernández, señalado en múltiples investigaciones por presuntos direccionamientos contractuales en la Policía Nacional.
El contrato busca dotar a la Policía Metropolitana de Cartagena con un sofisticado sistema de radiolocalización tipo morral, destinado a labores de inteligencia y operaciones contra el crimen organizado. El plazo de ejecución es de dos meses y el desembolso se hará en un único pago tras la entrega de los equipos.
Sin embargo, el trasfondo del contratista vuelve a generar suspicacias. Vanegas, descrito como “el asesor en la sombra” por testigos claves como el Mayor Peter Steven Nocua, ha sido señalado de manejar nombramientos en la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA), de exigir sobornos y de estar vinculado con la red de contrabando conocida como “Papá Pitufo”.
Además, su empresa DTM ha sido epicentro de polémicas: contratos exprés como el de 13.915 millones en Cúcuta y licitaciones aparentemente diseñadas a su medida, como el intento de adquisición de escáneres de rayos X por 11.400 millones de pesos para la Policía, hoy investigados por la Fiscalía.
Que una firma asociada a este entramado sea seleccionada nuevamente para manejar recursos públicos plantea interrogantes sobre la eficacia del control estatal. Para muchos, el caso confirma que las sombras de Vanegas siguen presentes en los procesos de contratación, aun cuando la institución policial y la justicia intentan desmarcarse de su influencia.


