Un nuevo decreto del Gobierno busca regular el alquiler turístico a través de plataformas digitales. Las medidas podrían cambiar de fondo el funcionamiento de Airbnb y apps similares, con impactos para anfitriones, viajeros y el sector inmobiliario.
Un decreto que cambia las reglas del alquiler turístico
El Gobierno nacional avanza en un decreto que pretende regular de forma más estricta el alquiler de viviendas con fines turísticos a través de plataformas digitales como Airbnb y otras aplicaciones similares. La iniciativa ha encendido el debate entre anfitriones, gremios turísticos y autoridades locales, debido a los efectos que podría tener sobre miles de propietarios y usuarios.
La propuesta surge como respuesta al crecimiento acelerado de este tipo de alquileres, especialmente en ciudades turísticas, donde se han reportado problemas de convivencia, presión sobre el mercado de vivienda y competencia con el sector hotelero tradicional.
Las claves del decreto
🏠 Registro obligatorio
Los propietarios que alquilen inmuebles por plataformas digitales deberán inscribirse en registros oficiales de turismo. Sin este requisito, no podrían ofrecer legalmente sus alojamientos.
📋 Cumplimiento de normas locales
El decreto refuerza la obligación de cumplir con normas municipales y de propiedad horizontal. En edificios donde el reglamento prohíba el alquiler turístico, la actividad quedaría vetada.
💰 Control y obligaciones tributarias
Se endurecen las exigencias en materia tributaria. Los anfitriones deberán declarar ingresos, cumplir con impuestos locales y asumir responsabilidades similares a las del sector hotelero formal.
🔍 Mayor vigilancia a las plataformas
Las aplicaciones digitales estarían obligadas a colaborar con las autoridades, entregando información sobre inmuebles, propietarios y operaciones, lo que permitiría mayor control y sanción en caso de incumplimientos.
Por qué genera polémica
Para muchos anfitriones, el decreto podría reducir drásticamente la rentabilidad del alquiler turístico y aumentar los costos administrativos. Algunos advierten que miles de personas dependen de estos ingresos como complemento económico.
Desde el sector hotelero, en cambio, se considera una medida necesaria para equilibrar la competencia y frenar lo que califican como una actividad que opera con menos reglas y menores cargas.
Expertos en vivienda señalan que el impacto podría sentirse en los precios de arriendo tradicional, especialmente en zonas donde gran parte de los inmuebles se destinan al turismo de corta estancia.
Qué pasará si el decreto entra en vigor
Si la norma se aprueba sin cambios, el alquiler turístico en Colombia entraría en una nueva etapa:
- Menos inmuebles disponibles en plataformas digitales.
- Mayor control estatal sobre propietarios y aplicaciones.
- Posible migración de parte de la oferta hacia la informalidad.
- Ajustes en precios tanto para turistas como para arrendatarios tradicionales.
Un debate que apenas comienza
El decreto aún está en discusión y podría sufrir modificaciones tras escuchar a los distintos sectores involucrados. Mientras tanto, el tema sigue generando controversia entre quienes defienden la regulación como una forma de ordenamiento urbano y quienes temen que termine afectando el turismo y los ingresos de miles de familias.



