La máxima dirigente del cuadro escarlata se desahogó en la asamblea del club.
El camerino del América de Cali no es el único que está caliente. Este fin de semana, la asamblea del club terminó prendida tras un fuerte y sentido discurso de su presidenta, Marcela Gómez, quien no se guardó nada y le habló claro a hinchas y accionistas.
Todo se destapó por un audio filtrado en redes, donde la dirigente, visiblemente afectada, salió a defender la gestión de su familia ante las críticas por los resultados deportivos y el manejo del equipo. Y lo dijo sin rodeos: manejar al América no es fácil y muchos exigen como grande europeo, pero pagando como equipo de barrio.
“Queremos al Real Madrid, pero pagando boleta de Atlético”, soltó Marcela, dejando claro el choque entre lo que pide la hinchada y la realidad económica del club. También respondió a quienes la culpan por lo que pasa dentro de la cancha: “yo no juego, yo no hago goles”, dijo, refiriéndose a las críticas cuando los jugadores fallan.
En medio de la defensa, sacó pecho por los refuerzos recientes como Juan Fernando Quintero, Duván Vergara y Éder Álvarez Balanta, pero dejó claro que traer figuras cuesta, y eso implica subir precios, algo que no todos están dispuestos a asumir.


La plata, el gran problema
Uno de los puntos más delicados fue el económico. Marcela fue sincera: el club no está quebrado, pero sí tiene una situación compleja. “Los bancos no nos miran bien”, confesó, dejando ver que conseguir financiación es todo un viacrucis.
Incluso, soltó una frase que retumbó fuerte: “ya no están los Rodríguez”, en referencia a los antiguos dueños, los hermanos Gilberto Rodríguez Orejuela y Miguel Rodríguez Orejuela, dejando claro que el club hoy debe sostenerse con sus propios ingresos: boletería, camisetas y patrocinios.
Y es que los números no ayudan. Según reveló, apenas se vendieron 4.000 abonos, y en varios partidos entran miles de hinchas, pero pagan muy pocos, especialmente con promociones como 2×1 o 3×1.
El América está en venta (pero no es tan fácil)
Otro bombazo fue confirmar lo que ya había dicho su padre, Tulio Gómez: el América está en venta. Eso sí, dejó claro que no es soplar y hacer botellas.
“Traiga la plata”, dijo sin filtro, explicando que no cualquiera puede comprar un club como este. Además, comparó la situación con otros equipos grandes que tienen respaldo económico fuerte, como Atlético Nacional y Millonarios FC.
Según explicó, su familia ha sostenido al equipo incluso poniendo en riesgo su propio patrimonio, pero ya llegó a un punto donde buscan un inversionista que lleve al club a otro nivel.
Marcela también reconoció errores. Dijo que sí, que han fallado, y que no ganar títulos es un fracaso para un equipo como América. Pero defendió que siempre han apostado por armar buenos equipos y competir.
Sobre los cambios de técnicos, explicó que en el fútbol colombiano no hay paciencia: si no se gana, hay que tomar decisiones. Y dejó un dato claro: en Colombia, la mayoría de técnicos campeones han sido nacionales, por las condiciones propias del torneo.


El mensaje al hincha
Quizás lo más fuerte fue el llamado a la hinchada. Marcela fue directa: no ir al estadio como forma de protesta termina golpeando al mismo equipo.
“El América necesita plata”, insistió, recordando que el proyecto no depende solo de ganar, sino de construir un ecosistema sostenible.
Hoy, el equipo escarlata sigue en competencia, pero también en medio de una tormenta interna donde la plata, los resultados y la presión de la hinchada tienen a la dirigencia contra las cuerdas.



