Decretan toque de queda en Cali y militarizan zonas golpeadas por el sismo

El alcalde Alejandro Eder anunció toque de queda entre las 8:00 de la noche y las 6:00 de la mañana, militarización de sectores afectados, calamidad pública y alerta roja hospitalaria.

Cali se prepara para enfrentar una noche complicada después del fuerte sismo que sacudió a la ciudad durante la mañana de este lunes y que dejó daños en diferentes sectores.

Ante la emergencia y los reportes de posibles intentos de saqueo, el alcalde Alejandro Eder anunció una serie de medidas extraordinarias para mantener el orden público, proteger a los ciudadanos y facilitar el trabajo de los organismos de socorro.

La principal decisión es un toque de queda que comenzará a las 8:00 de la noche y se extenderá hasta las 6:00 de la mañana.

La medida busca reducir la circulación de personas durante las horas de la noche, especialmente en los sectores donde se han presentado afectaciones estructurales y donde las autoridades han recibido alertas relacionadas con posibles saqueos.

Alrededor del barrio Alameda varias edificaciones se cayeron. Se busca personas atrapadas. Foto; Hugo Mario cárdenas.

Zonas afectadas tendrán presencia militar

Otro de los anuncios que prendió las alarmas fue la militarización de diferentes sectores de Cali.

De acuerdo con la Administración Distrital, la presencia de la Fuerza Pública se concentrará especialmente en las zonas que resultaron afectadas por el movimiento telúrico.

La idea es garantizar la seguridad de los habitantes, evitar hechos de vandalismo y permitir que los equipos de rescate puedan trabajar sin obstáculos.

Mientras los organismos de emergencia continúan revisando edificaciones, retirando escombros y buscando posibles personas atrapadas, las autoridades quieren mantener bajo control las zonas donde se concentra la emergencia.

El llamado a los caleños es claro: evitar desplazamientos innecesarios y acatar las instrucciones de las autoridades.

Cali, en calamidad pública

La Alcaldía también anunció la declaratoria de calamidad pública, una decisión que permite fortalecer la respuesta institucional ante la magnitud de la emergencia.

Con esta medida se busca facilitar la destinación de recursos, la contratación y la adquisición de elementos necesarios para atender a las personas damnificadas y responder a las diferentes situaciones generadas por el terremoto.

La decisión llega en momentos en que varios sectores de la ciudad presentan daños en edificaciones, desprendimiento de estructuras y acumulación de escombros.

Los organismos de socorro permanecen desplegados en diferentes puntos de Cali, mientras avanzan las inspecciones para determinar qué tan graves son las afectaciones.

Habitantes de la zona se sumaron espontáneamente a las labores de socorro para remover escombros y buscar personas con vida tras el desplome. | Foto: Jorge Orozco

Alerta roja en hospitales

La emergencia también puso en máxima alerta al sistema de salud de la ciudad.

La Administración Distrital declaró alerta roja hospitalaria en la red de salud de Cali, con el objetivo de preparar la capacidad de atención ante un posible aumento en el número de personas heridas o afectadas.

Esta medida permite priorizar la atención de los casos relacionados con la emergencia y coordinar los recursos disponibles entre las instituciones de salud.

Los hospitales y clínicas permanecen atentos ante cualquier incremento en la llegada de pacientes, mientras las autoridades mantienen monitoreo permanente de la situación.

 Sector de la 39 con autopista en Calil, donde un edificio colapsó tras el terremoto del 10 de agosto. 

La prioridad es la vida

La noche será clave para Cali. Mientras algunos ciudadanos permanecerán en sus viviendas, otros tendrán que seguir las recomendaciones de evacuación debido a daños o riesgos estructurales en sus inmuebles.

Por eso, las autoridades insistieron en que nadie debe acercarse a edificaciones que tengan grietas profundas, desprendimientos o daños visibles.

La prioridad, según la Administración Distrital, es proteger la vida, mantener el orden y permitir que los organismos de emergencia puedan continuar con las labores de rescate y evaluación.

Con el toque de queda, la militarización de sectores afectados, la calamidad pública y la alerta roja hospitalaria, Cali entra en una noche de máxima vigilancia después del fuerte sacudón que puso a la ciudad en alerta.

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