La propietaria del negocio aseguró que el hombre ya había tenido comportamientos que le generaban preocupación.
Un verdadero momento de terror vivió María del Carmen Quevedo, propietaria de una pastelería ubicada en el norte de Bogotá, luego de ser víctima de una violenta agresión dentro de su propio negocio.
Con el paso de los días se han conocido nuevos detalles del caso, que ha causado indignación por la forma en que se habría producido el ataque. La mujer entregó un relato detallado de lo ocurrido y, además, se conocieron apartes de la denuncia presentada ante las autoridades y documentos médicos que evidenciarían las lesiones que sufrió.
Según contó Quevedo, el episodio no habría sido un hecho aislado. La mujer aseguró que, durante las dos semanas en las que el señalado agresor trabajó en el establecimiento como jalador, comenzó a notar comportamientos que le generaron preocupación.
De acuerdo con su versión, el hombre se habría aprendido la placa de su vehículo, buscaba quedarse a solas con ella y le insistía en que lo acompañara a diferentes lugares.
Además, la víctima denunció que el trabajador habría realizado comentarios relacionados con su apariencia física. Entre las frases que incluyó en la denuncia se encuentra una en la que, según su relato, el hombre le habría dicho: “Usted está muy bonita, pero tranquila, que no se lo voy a decir enfrente de nadie”.
Todo habría comenzado por un reclamo de dinero
La situación se salió de control cuando el hombre reclamó el pago de algunos días que había trabajado.
La mujer le habría respondido que el dinero sería cancelado en la fecha establecida para el pago de la nómina. Sin embargo, según su denuncia, el hombre reaccionó de manera violenta.
Quevedo aseguró que fue empujada contra el piso y que posteriormente recibió varios golpes con los puños. Mientras la atacaba, el hombre también la habría amenazado de muerte.
Pero el momento más angustiante, según el relato de la víctima, ocurrió cuando el señalado agresor la tomó del cabello y la arrastró por el establecimiento.
“Yo tenía el cabello recogido y él me agarra del pelo y me arrastra por todo el local hacia el mostrador que queda al fondo, alejándome de allí para que nadie lo vea”, relató la mujer.
La víctima aseguró que le pedía que la soltara, pero el hombre continuaba con las amenazas. Una vez llegaron a la parte posterior del negocio, habría comenzado a golpearla repetidamente, principalmente en el rostro y la cabeza.
En video quedó registrada la brutal agresión de un hombre a la dueña de una pastelería en Usaquén, norte de Bogotá, tras exigirle el pago inmediato de su liquidación al renunciar a su cargo. La negativa de la mujer desató el ataque, que le causó fracturas en el rostro y pérdida… pic.twitter.com/ZpTJnmTg2q
— Mauricio Vanegas (@Marovaan) July 26, 2026
Rompió vasos para pedir ayuda
Al darse cuenta de que nadie estaba viendo lo que ocurría, María del Carmen tomó una decisión desesperada para intentar llamar la atención.
La mujer aseguró que rompió varios vasos de vidrio con los pies para generar ruido y pedir ayuda.
El sonido alertó a la propietaria del inmueble, quien vive en el segundo piso y bajó hasta el establecimiento para saber qué estaba pasando.
La intervención permitió que la víctima pudiera ponerse de pie. Sin embargo, según su relato, el agresor nuevamente la empujó contra una mesa.
La situación terminó cuando otras dos personas ingresaron al negocio. En ese momento, el hombre habría dejado de golpearla y pidió que lo dejaran salir.
Ante lo ocurrido, la propietaria del inmueble les pidió a las personas que acudieron al lugar cerrar la cortina metálica del negocio para evitar que el señalado agresor escapara antes de la llegada de la Policía.
Mientras tanto, la mujer logró salir del establecimiento con el apoyo de varios vecinos.
“Me iba a matar”, aseguró la víctima
La pesadilla, sin embargo, no habría terminado con los golpes.
Según María del Carmen, mientras esperaban la llegada de las autoridades, el hombre continuó lanzando amenazas en su contra.
“Mientras llegaba la Policía, él hizo varias amenazas contra mí, que me iba a matar”, manifestó la mujer.
El caso continúa siendo materia de investigación por parte de las autoridades, que deberán determinar las responsabilidades correspondientes y avanzar en el proceso judicial.
A la denuncia de la mujer se sumaron documentos médicos que evidenciarían la gravedad de las lesiones que sufrió durante la agresión.
Medios nacionales revelaron que el informe de una tomografía de los senos paranasales y la cara concluyó que la víctima presentó fracturas en la estructura nasal.
El concepto médico también señalaría fracturas lineales en los huesos propios de la nariz, incluida una con depresión de un fragmento en el lado izquierdo, además de una fractura en la parte anterior del tabique nasal.
El caso ha generado preocupación e indignación, mientras las autoridades avanzan en la investigación para esclarecer completamente lo ocurrido dentro de la pastelería y establecer las consecuencias legales para el señalado agresor.



