
Perú vive una de las elecciones más reñidas de su historia reciente. La segunda vuelta presidencial celebrada este fin de semana mantiene en vilo al país, luego de que los resultados preliminares mostraran una diferencia mínima entre los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez.
De acuerdo con los reportes oficiales parciales, Fujimori conserva una ligera ventaja en el escrutinio, aunque el margen continúa siendo muy estrecho y no permite declarar un ganador definitivo. Las autoridades electorales han señalado que aún restan votos por contabilizar, especialmente de zonas rurales y del exterior, donde Sánchez registra un importante respaldo.
La jornada electoral evidenció nuevamente la profunda división política que vive el país vecino. Mientras Fujimori obtuvo un amplio apoyo en Lima y otras ciudades importantes, Sánchez logró consolidar su fuerza en regiones rurales y zonas andinas.
Analistas consideran que el proceso podría prolongarse durante varios días debido a la estrechez de los resultados y a la revisión de actas observadas, una situación similar a la registrada en las elecciones de 2021.
Más de 27 millones de peruanos fueron convocados a las urnas para elegir al mandatario que gobernará el país durante el período 2026-2031, en medio de un panorama marcado por la inestabilidad política que ha caracterizado a Perú durante la última década.
Las autoridades electorales continúan con el conteo oficial y se espera que en las próximas horas se conozca una tendencia más clara sobre quién ocupará la Presidencia de la República.


