Este 4 de febrero de 2026, Tigo asumirá completamente el control operativo de Movistar en Colombia, marcando un hito en el sector de las telecomunicaciones del país. Aunque los usuarios no verán cambios inmediatos en sus servicios ni necesitarán hacer trámites, esta decisión abre una nueva etapa empresarial con implicaciones para empleados, mercado y competencia.
Un cambio histórico en telecomunicaciones
A partir de este miércoles 4 de febrero, Tigo —parte del grupo Millicom— asume el control total de las operaciones de Telefónica (Movistar) en Colombia, consolidando uno de los movimientos empresariales más importantes en el sector de los últimos años.
La transformación no es solo un cambio de nombre: significa la creación de un nuevo grupo empresarial que deja de lado la competencia directa entre estas dos marcas en cerca de 19 mercados, incluidos servicios móviles, internet y televisión fija.
Este avance se da luego de meses de trámites regulatorios y la autorización de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), que permitió la integración bajo ciertas condiciones para proteger a los usuarios y la competición en el sector.
Qué cambia (y qué no) para los usuarios
Para quienes usan Movistar actualmente, la noticia trae tranquilidad: no habrá cambios inmediatos en sus servicios ni en sus contratos.
- Los planes contratados, precios, beneficios y condiciones actuales se mantienen tal como están.
- No harán falta trámites ni gestiones adicionales por parte de los clientes a partir de ahora.
- Los canales de atención, facturación y métodos de pago seguirán funcionando con normalidad.
Esta etapa inicial del proceso es principalmente operativa y administrativa: detrás de escena, Tigo y Movistar trabajarán en la integración de redes, plataformas y estructuras, pero para los usuarios finales la experiencia no se altera de forma inmediata.
Impacto en empleados y operaciones internas
Aunque el público en general no percibirá cambios de servicio ya mismo, sí se registran ajustes internos importantes:
- La sede principal de operaciones del nuevo grupo se trasladará a las instalaciones que históricamente pertenecían a Movistar, según directivos.
- El actual presidente de Movistar Colombia asumirá nuevas funciones estratégicas dentro de la organización a nivel regional.
- Algunos empleados podrían ver cambios en sus roles o procesos administrativos, aunque la transición se está gestionando con comunicaciones internas y reuniones de alto nivel.
Un mercado más concentrado y sus riesgos
Con este movimiento, el mapa de las telecomunicaciones en Colombia se inclina hacia una estructura de mercado más concentrada, reduciendo el número de grandes operadores.
Actualmente, Claro lidera con una participación cercana al 44 % del mercado móvil, mientras que la fusión de Tigo y Movistar profundiza el papel de un segundo gran bloque empresarial frente a la competencia.
Expertos y algunos sectores advierten que esta concentración puede influir en la competencia, precios y calidad del servicio en el mediano y largo plazo, aunque las compañías sostienen que la integración permitirá mayores inversiones en tecnología, cobertura y despliegue de redes 5G.
Lo que sigue: la salida del Estado
Uno de los pasos aún pendientes para completar totalmente la operación es la venta de las acciones que el Estado colombiano aún mantiene en Movistar.
Según decretos recientes, el Gobierno fijó el precio de cada acción en 772 pesos, y de concretarse la venta, podría recibir cerca de 855.000 millones de pesos por su participación.
El destino de esos recursos aún no está definido, y su uso —ya sea para mejorar infraestructura digital o cubrir necesidades fiscales— podría convertirse en un tema de debate en los próximos meses.



