El caso de ‘Papá Pitufo’ se enreda más: hubo acercamientos oficiales, pero también denuncias de corrupción y trabas institucionales.
El presidente Gustavo Petro salió a dar la cara en medio de la polémica por los supuestos contactos entre organismos de inteligencia y el reconocido contrabandista Diego Marín Buitrago, alias ‘Papá Pitufo’, y lo hizo soltando varias verdades.
Todo arrancó tras un informe de la Unidad Investigativa de Noticias Caracol que dejó al descubierto reuniones entre el entonces director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Jorge Lemus, y el abogado del señalado ‘zar del contrabando’. De una, eso prendió las alarmas, porque en esos encuentros, según se dijo, se habrían hablado de posibles beneficios jurídicos para Marín.
Pero Petro no se quedó callado. A través de un comunicado oficial, el mandatario reconoció que sí hubo esos contactos, pero aclaró que tenían un único objetivo: traer a ‘Papá Pitufo’ de vuelta a Colombia para que respondiera ante la justicia.
“Ese era el propósito, no había otro”, fue el mensaje claro desde la Casa de Nariño.
Sin embargo, lo que parecía un operativo estratégico terminó oliendo mal. Según el propio Gobierno, algunos agentes de inteligencia habrían aprovechado esos acercamientos para pedir plata, algo totalmente prohibido. Y ahí fue donde todo se enredó.
Desde Presidencia aseguraron que por esas irregularidades varios funcionarios terminaron por fuera de sus cargos. Y lo más grave: ese desorden habría impedido que Marín fuera traído al país.
Es decir, por cuenta de esas jugadas bajo la mesa, el hombre sigue libre.


Duro señalamiento a la Fiscalía
Pero Petro no se quedó solo en eso. También lanzó pullas fuertes contra la Fiscalía General de la Nación, señalando que decisiones dentro de esa entidad habrían frenado el avance del caso.
Según el pronunciamiento, limitar las investigaciones solo a hechos recientes , dejó por fuera décadas de presuntas actividades ilegales de Marín, quien, según el propio Gobierno, llevaría cerca de 38 años metido en el mundo del contrabando.
Para el presidente, eso no es cualquier cosa. Incluso dejó entrever que habría intereses que no quieren que el caso avance como debería.
Ahora bien, desde la Presidencia se habló de una posible jugada entre algunos funcionarios para evitar que ‘Papá Pitufo’ fuera traído a Colombia. “Se cree que hubo un pacto para no traerlo y más bien aprovechar la situación”, señalaron desde el equipo de comunicaciones del mandatario.
Una acusación bastante seria que, de confirmarse, podría destapar un escándalo mayor dentro de las instituciones.
Mientras todo esto pasa, ‘Papá Pitufo’ sigue campante por fuera del país. Actualmente está en Portugal, donde un tribunal le concedió libertad condicional mientras se define su situación.
El hombre está moviendo fichas para evitar su extradición a Colombia, incluso solicitando asilo político.

