Peluffo juega el partido más bravo de su vida.
El fútbol colombiano amaneció con el corazón arrugado. El reconocido exjugador y técnico Norberto Peluffo fue diagnosticado con cáncer de colon, una noticia que cayó como baldado de agua fría entre hinchas, colegas y el mundo del deporte.
Según se conoció, todo arrancó con una revisión médica de rutina. Lo que parecía un chequeo normal terminó en un diagnóstico delicado que hoy tiene al santandereano enfrentando el partido más difícil de su vida.
A sus 67 años, Peluffo no se quedó quieto. Apenas supo el resultado, se puso en manos de especialistas y ya inició tratamiento con quimioterapias en Bucaramanga, ciudad donde reside actualmente.
“Estoy bien, gracias, con fe en Dios de que vamos a salir adelante”, dijo con calma, dejando ver la fortaleza con la que asume este duro momento.


Un grande de la pelota
Hablar de Peluffo es hablar de historia pura del fútbol colombiano. El volante, técnico y elegante con el balón dejó huella en equipos grandes como Atlético Nacional, América de Cali y Millonarios FC.
En Nacional hizo parte de una generación dorada junto a figuras como Francisco Maturana y Hernán Darío Herrera, dejando su sello con talento y visión de juego.
Mientras tanto, en el América compartió camerino con cracks de peso como Willington Ortiz, siendo protagonista en una época dorada del cuadro escarlata.
Tras colgar los guayos, Peluffo siguió ligado al fútbol, pero desde la raya técnica. Dirigió varios equipos del país y también procesos juveniles de la Selección Colombia.
En el 2004 asumió el mando del Deportivo Cali, aunque su paso no fue el esperado por los resultados. Luego, en 2005, tuvo su última experiencia como técnico al frente del Atlético Junior.
Después de eso, se desempeñó como director deportivo y más recientemente como comentarista en el Gol Caracol, donde muchos lo recuerdan por su forma clara y directa de analizar el juego.


Una lucha fuera de la cancha
Hoy, lejos de los estadios y los aplausos, Peluffo enfrenta un reto mucho más grande: su salud.
Los médicos le harán chequeos constantes para evaluar cómo responde al tratamiento y definir los próximos pasos en su recuperación.
Mientras tanto, el respaldo no se ha hecho esperar. Exjugadores, periodistas y aficionados han enviado mensajes de fuerza a quien durante años regaló talento en las canchas.
El santandereano que supo brillar con la pelota en los pies, hoy pelea con fe y valentía. Y como en sus mejores tiempos, espera salir ganador… esta vez, en el partido más importante de todos.


