Cayó en el extranjero e intentó evadir a las autoridades utilizando una identidad falsa.
En una operación que cruzó fronteras y dejó en evidencia el poder de las autoridades cuando trabajan en conjunto, fue capturado en Bolivia uno de los hombres más buscados del Pacífico colombiano: alias ‘Mapaya’, señalado como cabecilla del grupo delincuencial Los Espartanos.
El sujeto, identificado como Jorge Isaac Campaz Jiménez, fue detenido en Santa Cruz de la Sierra, donde intentaba pasar desapercibido. Pero no le alcanzó la maña. Las autoridades lo tenían ubicado y, gracias a una notificación roja de Interpol, le cayeron con todo.
La imagen que ya circula muestra el momento exacto en el que ‘Mapaya’ es reseñado por las autoridades bolivianas, confirmando su captura y poniendo fin —al menos por ahora— a su presunta carrera criminal fuera del país.


Según el reporte oficial, el hombre intentó burlar a la ley usando una cédula extranjera falsa. Sin embargo, el trabajo articulado entre la DIJIN de Colombia y la Interpol en Bolivia permitió identificarlo plenamente y capturarlo sin que pudiera escapar.
Pero ojo, que no estaba solo. En el operativo también cayeron diez colombianos y dos ciudadanos bolivianos, además de la incautación de tres armas de fuego calibre 9 milímetros.
Alias ‘Mapaya’ no es ningún novato en el mundo del delito. Tiene un historial criminal de más de 18 años. Arrancó como integrante de la temida banda ‘La Empresa’ en Buenaventura, donde fue capturado en 2018. En ese entonces, le dieron casa por cárcel, pero el hombre violó la medida y se voló, retomando su vida ilegal.
Desde entonces, no paró. Las autoridades lo señalan de expandir su negocio criminal a nivel internacional, montando redes en Bolivia para el tráfico de droga. Incluso, utilizaba personas como “correos humanos” para transportar estupefacientes, muchos de ellos ingeridos, en una modalidad peligrosa y conocida en el mundo del narcotráfico.
Además, habría fortalecido rutas hacia Chile, moviendo droga y consolidando su poder en la región. A esto se suman señalamientos por homicidios, extorsiones y hurtos.


En Colombia, ‘Mapaya’ tiene cuentas pendientes con la justicia. Era requerido por juzgados de Buenaventura y Sincelejo, y debía cumplir una condena de más de 10 años de prisión.
Ahora, tras su captura, se espera que avance el proceso para su posible extradición y que responda por todos los delitos que le achacan.
Las autoridades destacaron que este golpe afecta directamente las estructuras criminales que operan en el Pacífico y fuera del país, enviando un mensaje claro: así se escondan en cualquier rincón del mundo, la ley los puede alcanzar.
Por ahora, ‘Mapaya’ pasó de moverse en las sombras a estar bajo la lupa internacional y con un futuro judicial bastante complicado.

